INFORME S.I.D.A. – Hablan médicos y pacientes

Me gustaría saber: ¿cuál es la tarea que desarrolla en la Fundación Huésped?
Nosotros comenzamos nuestra actividad en la Fundación, allá por el año 1988 y 1989, junto con Roberto Jauregui, uno de los primeros grandes luchadores en todo lo que tiene que ver con la intolerancia, la discriminación social, para con las personas que vivían con el virus HIV. En aquel momento eran denuncias vinculadas a esto, gente que por el solo hecho de convivir con el virus, debían abandonar su trabajo o se quedaban sin cobertura medica. Esto que luego la Organización Mundial de la Salud consideró la tercer gran epidemia de SIDA, es decir “la discriminación social”, que pensamos que tiene directa incidencia en la cantidad de casos y en la gravedad de los mismos que padece el argentino.
Nosotros decimos que el crecimiento geométrico de la epidemia tiene que ver más que con el virus, con la falta de respeto de derechos fundamentales de estas personas que viven con el HIV.

¿Quiere decir que se ocupa más del aspecto legal relacionado con la protección del paciente?
Claro, nosotros nos encargamos de los aspectos legales que padecen todas las personas que conviven con el virus. Te cuento que a pesar de tener como 20 años de epidemia en nuestro país, las causas de esa discriminación no han descendido, por el contrario aumentan. Hay una sofisticación de esa discriminación, porque para los abogados es difícil probar que una persona fue despedida o no fue contratada por tener el virus. Pero nosotros esto siempre lo denunciamos y Fundación Huésped nos dio un espacio y creamos un departamento jurídico en donde por un lado recibimos todas las denuncias vinculadas no solamente al HIV, sino también a casos de discriminación o cualquier afectación de los derechos fundamentales de enfermedades infectocontagiosas y también evaluamos los ensayos clínicos con nuevas drogas que se realizan en la Fundación y el hospital Fernández, con la cual también tratamos de proteger los derechos, intereses y la integración de los sujetos de investigación.

¿Una persona que esta trabajando hace años, puede su jefe o empleador exigirle un análisis de HIV?
No, es ilegal y antijurídico, pero usted sabe que en este país las normas indican un camino y los hechos otros. En nuestro país desde el año 90 hay una ley nacional de SIDA y entre otras cosas se prohíbe de alguna forma y si se analiza bien la ley, todo examen de carácter preprenupcial, prelaboral, prequirúrgico, porque no tiene ningún sentido desde el punto de vista jurídico y mucho menos desde el punto de vista sanitario. Y estos estudios en general han demostrado que están orientados a la limitación de los derechos que hablaba antes, derecho a casarse, a tener hijos, a trabajar, derechos fundamentales que hacen a la dignidad de la persona.

¿Cómo se dan estos casos que Ud. plantea acerca de la discriminación en donde, por ahí en un lugar de trabajo en donde uno de los empleados tiene SIDA y por alguna razón se lo despide y cuando en realidad uno investiga, se da cuenta que tiene que ver por su enfermedad? ¿Cómo se entera la Empresa, si no es obligación hacerse el análisis?
Esto también tiene que ver, porque la discriminación camina por andariveles y caminos muy ocultos, nosotros hablamos de “epidemia oculta”, porque a veces no se sabe, es difícil probarlo. Los abogados también la llaman la “epidemia diabólica”, porque es difícil de probar que la discriminación se produce por este caso. Pero por ejemplo, en algunos exámenes pre-ocupacionales, como las Empresas de medicina laboral, en donde firmaran un documento con un consentimiento de los potenciales empleados para que estos acepten acerca de realizarse un examen de HIV.

¿Este consentimiento que uno da cuando se presenta a un trabajo, no tiene mucha validez, uno podría negarse a hacerse el examen?
Correcto, pero cuál es el problema. Uno dice prácticamente “no tengo interés en hacérmelo”. Con los temas que voy a realizar, pero es probable que si uno no da su consentimiento, este trabajo lo consiga otro que no se negó. Por eso digo que es muy importante, la tarea que ustedes hacen en términos de promoción, de comunicación social para que algunas personas sepan que la discriminación sea la hija de la ignorancia, yo creo que es hija de la intolerancia, porque el HIV toca a los núcleos significantes. Por eso lo importante es hablar claro, decir las cosas como son y recomponer en nuestro país lazos de solidaridad social, a partir de establecer una prioridad para el más difícil y para quien más lo necesita.

Me da la sensación que estamos algo desamparados, porque si trabajo en un lugar y lamentablemente me infecto con el virus del HIV, pueden eventualmente despedirme. ¿Qué protección tengo?
Nosotros desde la Fundación Huésped hemos iniciados algunos casos emblemáticos, hubo casos que finalmente llegaron a ser contra la Policía Federal Argentina o contra diarios de gran circulación. Han sido batallas judiciales que después de largos años se han conseguido algunos resultados. Digamos que el paradigma de hoy es la desprotección. La persona que quiere buscar trabajo y está infectada de VIH, se le suma una doble carga de estigmatización. Esto que usted dice es real.

¿Hay derechos especiales para los pacientes de SIDA o están dirigidos a la discriminación?
Claro, uno piensa que hay derechos para los enfermos y derechos para los sanos, cuando en realidad yo creo que son los mismos derechos de las personas. Todos tienen derechos, por ejemplo el derecho a la intimidad. En el caso del VIH SIDA, esta intimidad o el derecho de confidencialidad está especialmente reforzado por las consecuencias trágicas de la discriminación social. Entonces todos tenemos derecho a trabajar y en el caso de VIH hay que reforzar el estatuto de derechos porque se encuentra en una situación que lo hace más vulnerable. Son derechos que tienen todos, pero en determinado momento hay que optar por reforzar algunos.

¿Qué pasa con los chicos, con las madres que han tenido niños con SIDA, pueden ser expulsados del colegio, hay algún caso que se conozca?
Gracias a Dios, en el ámbito de la educación aquí cambió bastante la situación. En el año 1989 hubo un caso en una escuela de la Boca, de un chiquito con los padres infectados, que armó un gran revuelo porque el chico fue expulsado.
El padre hizo una denuncia y nosotros los acompañamos con una presentación y se terminó trabajando con talleres con todo el cuerpo docente y se pudo incorporar al chico nuevamente al colegio, ya que se dieron cuenta que no había necesidad de aislar al niño, sino tomarlo e incluirlo. Después a través de una comisión que funciona dentro de la secretaria de educación en el Gobierno de la Ciudad, de prevención del VIH, que trabajan muy bien este tema. Han hecho campañas para la educación, la prevención, con la cual se ha minimizado las denuncias.
Es importante que las personas sepan que cuando se es enfermo de SIDA, hablo de VIH donde se mantiene una situación de infección. Pero esta persona puede realizar diferentes tareas y con la misma capacidad de vinculación. Es bueno saber que el Estado, las Obras Sociales,las Prepagas tienen obligación de cubrir el 100% del tratamiento, lo que permite que quizás estas personas no desarrollen nunca la enfermedad.

¿Hay algún tipo de restricción que puede poner una obra social con respecto a sí alguien quiere afiliarse, como decirle que no porque usted tiene VIH, porque los tratamientos son costosos?
Acá hay dos cuestiones. Si se trata de una obra social, tiene la obligación de dar cobertura al trabajador desde el momento que se reconoce su cerología positiva, frente al primer análisis de HIV.
En el caso de las Prepagas, donde uno se suscribe a un contrato privado, las empresas de medicina prepaga en nuestro país desgraciadamente todavía no tienen un marco de regulación que les impongan obligaciones claras. Una persona que padece HIV no tiene obligación, tiene una responsabilidad social, en cuanto al entorno laboral, está obligado a decir que padece este virus? Hay un viejo dilema. En primer lugar no es una enfermedad contagiosa, sino una enfermedad de transmisión “transmisible”. Esto es muy importante tenerlo presente por la consecuencia de la que usted me pregunta, fuese una enfermedad contagiosa como la Tuberculosis. Uno estaría obligado a cuidarse ya que en el trabajo nadie puede implementar mecanismos de protección o cuidado. Pero con el SIDA uno sabe cual son los instrumentos de transmisión, porque son claros y específicos, no tiene ninguna obligación. Ni siquiera a un cirujano porque las medidas de cuidado frente a cualquier paciente, no solo si tiene una cerología positiva.

Hay personas que se encuentran con la noticia de que son HIV positivo, esto implica reacomodar un montón de aspectos entre ellos el laboral. ¿Qué es lo más conveniente hacer en caso de que fuera despedido presuntamente por tener el virus, es decir que en el trabajo circule la noticia y me despidan? ¿Que es lo primero que tengo que hacer, busco otro trabajo o me asesoro con un profesional?
Yo digo que acuda a un asesoramiento jurídico, la Fundación Huésped, está para eso también. Hay estrategias jurídicas, como intimación por carta documento, que le permite al trabajador que se encuentra infectado empezar a construir mecanismos de intercambio comunitario que le permiten defender mejor sus derechos. Lo importante es que pueda defender mejor sus derechos.

Nota realizada en la República Argentina en el Programa Radial “El Portal”
en el mes de Abril del 2003

Me gustaría saber, Dr. Zesler, ¿qué es ONUSIDA?
Es el programa que coordina los esfuerzos de Naciones Unidas con el tema SIDA, que tiene como propósito apoyar a las autoridades y a la sociedad civil en cada país en relación con el tema VIH SIDA.

¿Cuál es la acción que lleva esta organización?
Nosotros como Naciones Unidas hacemos un apoyo técnico, acción con la parte programática con las actividades que un país y la sociedad debe realizar para luchar contra el SIDA y también un apoyo financiero a través de diferentes organizaciones.

Es decir que ustedes están ayudando a diferentes instituciones económicamente.
Sí, obviamente. Nosotros apoyamos a las autoridades, los diferentes ministerios y también la sociedad civil, porque usted sabe que en la Argentina tenemos muchas organizaciones no gubernamentales trabajando en el tema del SIDA y es un aporte muy importante.

¿Ayudan en las campañas y en cuantos países está ONUSIDA?
Mira, trabajamos en más de 80 países y son países que tienen una gran población viviendo con el VIH, obviamente que Argentina tiene, según nuestras estimaciones más de 120.000 personas viviendo con HIV, entonces para nosotros Argentina es un país importante en relación con la epidemia. Nosotros trabajamos con varios sectores, como por ejemplo el sector de la salud, con campañas, pero también en la parte de atención a las personas con VIH, para dar tratamientos. también trabajamos con el sector educación, para que a los jóvenes del país le llegue información sobre el tema del SIDA, así como también los grupos vulnerables de la sociedad Argentina, como las personas que están involucradas en la actividad comercial, con el tema del sexo, también los usuarios de drogas que se inyectan, drogas ilegales. Todo este sector vulnerable de la sociedad, que tienen que ver con la propagación del VIH en el país.

¿La cifra que mencionó en relación a los infectados 130.000, está acorde con lo que brinda nuestro Ministerio de Salud? 
Totalmente, estamos de acuerdo con las autoridades.

¿De estas 130.000 personas, qué porcentaje recibe tratamiento o sabe que tiene el VIH?
Mire, depende, hay varias situaciones, se debe considerar que hoy solamente el 40 a 60 % saben de su situación, hay muchas personas que lo desconocen porque no entraron en un servicio de salud o se hicieron alguna prueba.

¿Qué pasa con otros países, como estamos nosotros en cuanto a asistencia social? Tenemos en Argentina todas las herramientas para poder enfrentar una enfermedad de estas características?
Nosotros, consideramos que la Argentina no es tan bueno, ni tan malo. Las autoridades han hecho campañas de prevención en relación con el uso de preservativos.
Se considera que alrededor de 20.000 personas reciben una atención a través de atención medica con tratamientos adecuados.
Tenemos en América Latina países en donde las personas no reciben tratamiento, entonces consideramos que la Argentina está en lo normal, obviamente que hay otros países como Brasil que tienen mayor cobertura, pero se considera que en relación con la crisis, Argentina pudo mantener el nivel de atención necesaria.
Obviamente, se considera que Argentina puede hacer mucho más. No es seguro que un adolescente haya recibido información acerca del VIH, hay muchos desafíos en el país. También en relación con los usuarios de drogas. Muchas personas siguen inyectándose y hay pocos programas para estas personas. Por eso hay muchos desafíos. El panorama no es totalmente negativo, es normal.

¿Uno de las cosas que más se ve, que las campañas son dirigidas al uso del preservativo? Usted no considera que tiene que haber más campañas dirigidas a los diferentes sectores de la población?
Si, es correcto, se ve a través de encuestas, que los jóvenes no utilizan los preservativos de una manera suficiente, utilizan una vez y después lo dejan. Además, las campañas no son tan personalizadas y se ve también que en los medios de comunicación son buenas, pero se debe trabajar en los diferentes niveles, a nivel de las escuelas de la asociación de jóvenes, para reforzar los mensajes de las campañas, buscar algunos temas más innovadores para captar su atención.

¿Ustedes dan asistencia en su organización? ¿De ser así son gratuitas o aranceladas?
Nosotros tenemos un sistema de apoyo. Obviamente se consideran los gastos de una campaña, a través de las autoridades del gobierno, así como la parte de los medicamentos. Pero nosotros, trabajamos con toda la parte técnica de la capacitación, de prioridades, trabajamos con las diferentes autoridades y tenemos algunas recetas, pautas de trabajo. Yo en el tema del SIDA vengo trabajando hace 20 años, y el tiempo me dio pautas necesarias para tener éxito, es preferible seguir estas pautas que han funcionado en otros países.

¿En qué país nace ONUSIDA?
Nace en el 96 y nuestra sede central está en Ginebra (Suiza). Nosotros coordinamos los esfuerzos bilaterales. A veces se hacen acuerdos bilaterales entre Argentina y otros países donantes, entonces nosotros coordinamos estos esfuerzos para que no se dupliquen y se den de manera coordinada.
Entonces el programa mas que nada es de coordinación. También hacemos toda la parte de información a nivel global. En los últimos 5 años se están poniendo mucho más recursos financieros en el tema del SIDA, pero aún así no alcanza.

¿Que tan acelerado está el crecimiento de la enfermedad en la población? Las campañas que se vienen desarrollando detuvieron la propagación del virus?
Si, es difícil, debemos considerar si se hace una campaña de información eso no significa que la persona vaya a cambiar su actitud o comportamiento. Muchas personas tienen información, pero no cambian.
También se debe considerar que si se les da tratamiento a las personas que viven con HIV, también se corta la cadena de transmisión. Debemos considerar todos los factores, si se considera la crisis económica, sabemos que hay muchos más sectores vulnerables que antes. Entonces la vulnerabilidad por la crisis económica de una manera es más rápida.

¿Usted no cree que el cambio de conducta no se da porque la información tal vez no se está brindando de manera que genere ese cambio de conducta?
Correcto. Para cambiar la conducta debe haber un trabajo de muchos, la actitud de cada persona, pero también cada padre debe informar a sus hijos, cada profesor a sus alumnos. Es un trabajo más. Sabemos que una parte de la sociedad dice que eso lo debe hacer las autoridades, eso lo debe hacer el Ministerio de Salud, eso lo debe hacer otro, pero ellos no se involucran en la prevención con el tema del SIDA, por eso se deben involucrar muchos más sectores.

Una última pregunta Doctor Zesler, ¿qué es lo que menos se dice del tema del SIDA?
Lo que menos se dice es en relación a la discriminación. Si usted hoy día vive el HIV, usted vive una situación a veces muy dramática. Si Usted va a declarar su situación, su propia familia podría apartarse de usted; usted podría perder su trabajo. Hay mucho miedo en el trabajo en relación con el HIV, normalmente no se explica toda la discriminación que vive una persona con HIV, no se explica de manera clara y eso no es una situación adecuada, se debe considerar que una persona con el virus, puede funcionar en la sociedad, puede trabajar, puede tener amigos, parejas y eso es otro lado muy dramático de vivir con el VIH.

Doctor, muchas gracias por su aporte

Nota realizada en la República Argentina en el Programa Radial “El Portal”
en el mes de Abril del 2003

Podría contarme cómo se orienta a la hora de informar a una persona que es HIV positivo?
También trabajo en el hospital Fernández en el servicio de infectología y nosotros somos justamente los encargados de entregar los resultados cuando el paciente se entera en el primer momento sin esperarlo; porque hay pacientes que obviamente han tenido riesgo y de alguna manera están como preparados o esperando el resultado y hay otros que no, que lamentablemente hay que entregarles ese resultado. Es un momento realmente durísimo pero nosotros los contenemos señalándoles ya el camino que tienen a seguir o sea poniéndoles en seguida en contacto con un médico, sacándoles un turno, haciéndoles hacer una serie de análisis como para que ellos a los 15 o 20 días a lo sumo de haber tenido el resultado puedan ya tener una entrevista con el médico y con sus análisis.

Me da la impresión que cuando uno se enfrenta con una noticia de esta naturaleza lo primero que debe pensar es que se va a morir.
Por supuesto, y justamente de ese lugar hay que correrlo al paciente, porque no es así, porque en este momento por suerte después de la época de los cócteles, hay nueva medicación en donde es mucho menor la cantidad de píldoras y en un tiempo más razonable. O sea, que hay que ver si al paciente hay que medicarlo, eso depende de su estado de salud en general y entonces justamente el paciente lo que accede a saber es que se ha convertido en una enfermedad crónica, que ya no es una enfermedad mortal porque hay maneras de frenar el virus. Obviamente todavía no se ha encontrado nada para erradicarlo del organismo, pero sí detener su multiplicación.

¿Un enfermo de Sida debe salir a la calle y decir: “soy enfermo, tengo HIV, tengo Sida”?
Por mi experiencia con pacientes de alguna manera pienso que no tienen por qué salir a la calle y decirlo. Creo que tienen que seleccionar justamente a quién se lo van a decir, cómo se lo van a decir y en qué momento se lo van a decir. Justamente por eso nosotros en la Fundación tenemos grupos de personas que conviven con el virus, hacemos grupos de pareja discordantes, esto significa que uno está infectado y el otro no para que se acostumbren y se ajusten a vivir con el virus. Pero no me parece de ninguna manera que tienen que salir a la calle a vociferar o en sus trabajos, incluso creo que no es necesario porque usted sabe y casi todos saben cuáles son las vías de contagio.

Sí, pero ¿no sería una gran responsabilidad en el ámbito laboral? Sobre todo porque es un área en el que se comparten importantes espacios de tiempo y sería una obligación más que nada moral.
Creo que eso depende de cada uno, yo no me parece que podamos generalizar y decir que es una obligación moral porque en ningún trabajo que uno tenga está exponiendo al contagio a la persona que está al lado, porque definitivamente esto se contagia por transmisión sexual, transfusión sanguínea y no hay otra manera de contagio.
Entonces creo que si la persona que está trabajando como abogado o bibliotecario o incluso en una fábrica, obviamente tiene que tener las precauciones, si es que tiene un accidente, de que nadie lo toque; pero no me parece necesario realmente por más que compartan un área de trabajo social de muchas horas. Depende de cada uno, porque esto no se contagia por tomar mate o tomar del mismo vaso no es así el contagio.

¿Existen grupos de contención?
Sí y son muy interesantes. Los grupos de reflexión que se hacen en la Fundación Huésped son totalmente gratuitos y se realizan dos veces por semana. Están coordinados por un profesional, funcionan muy bien. Creo que justamente el momento en que el paciente se entera es el momento en que nosotros le ofrecemos qué puede hacer, o un tiempo de terapia individual en el hospital o en Huésped o terapia grupal. Si el paciente accede realmente a todo ese tipo de terapia hasta tanto esté ajustado a la situación o hasta que él considere que ya no lo necesita.

¿Siente que una persona que se entera que tiene el virus del sida, además de la carga que implica convivir con esta nueva situación debe dar un montón de explicaciones sobre todo a la familia?
Creo que es una carga muy pesada enfrentar a la familia y decirlo. Sé a lo que usted se refiere y pienso que un montón de personas que tienen que declarar una condición sexual que de otra manera no lo hubieran declarado cosa que yo de todas las maneras pienso que no es pertinente; porque no hay un grupo de riesgo, digamos, todo el mundo que no se cuida apropiadamente con una pareja sexual está en riesgo.

En la diversidad de situaciones y de resolución a las mismas pensaba en una persona que enfrenta a su familia y ésta le da la espalda, ¿qué alternativa le queda?
Bueno, justamente la alternativa que le queda es tratar de buscar contención por otro lado dentro de sus amigos, de su grupo cercano, y dentro de lo que nosotros podemos hacer que es la contención terapéutica. También la familia se desestructura muchísimo cuando hay un enfermo de este tipo.

¿Está enferma toda la familia?
De alguna manera sí; digamos que se angustia mucho y entonces también lo que hemos optado por hacer es grupos de familia, de familiares y amigos. Es duro recibir un resultado así, yo no te puedo decir que sea una cosa suave ni liviana, es una cosa muy pesada y muy dura pero tratamos de que transiten de la mejor manera posible por lo menos el primer momento.

Cualquier persona puede tener sida, sabemos que los riesgos de contagio están en todo el mundo; ¿hay características en el orden psicológico que hagan que ciertas personas estén más expuestas o que estén como más predispuestas a que esto les pase?
Yo diría que si lo tengo que vincular con el nivel psicológico, lo que sí puedo decir simplemente por sentido común es que esa persona que de alguna manera no se cuida a sí mismo, que no se estima y que de alguna manera es descuidada en todas las áreas de su vida. Es una persona que se arriesga; porque quizás no valora lo que es. En ese sentido creo que sí hay, pero no podemos hablar de una predisposición psicológica para enfermarse.

A veces pasa también por desconocimiento; por ejemplo, el acceder a una terapia psicológica me da la impresión que está como más ligado a un determinado nivel social, entonces hasta donde la psicología tiene algo que ver, no porque no llegue sino hasta dónde el paciente llegue.
Justamente estamos haciendo un montón de proyectos y tratando de hacer prevención en diferentes áreas del conurbano bonaerense; queremos ir al interior del país. Lo que hace falta son campañas de prevención a nivel nacional y dentro de nuestra organización lo que sí tratamos de hacer es prevención para que justamente las personas que no tengan una terapia psicológica puedan obtenerla.

Pensaba en grupos sociales que no contemplan la parte psicológica porque no se les pasa por la cabeza, sobre todo en lugares más carenciados por ejemplo.
Por eso estamos tratando de ir nosotros a esos lugares carenciados a presentar proyectos como para capacitar a otras personas: profesionales, maestros de colegios, padres, cuidadores, justamente para que ellos de alguna manera puedan funcionar como multiplicadores precisamente en zonas carenciadas.

¿Cómo debemos tratar a un enfermo de sida? Porque por lo general nos conectamos con la lástima, con el miedo.
La mejor manera es tratarlo como una persona absolutamente normal, que no ha contraído el virus porque no deja de ser una persona que funciona perfectamente, que puede trabajar, que se puede enamorar, que puede en fin hacer una vida normal siempre y cuando esté en manos de un profesional médico (o sea, que esté cuidada). Pero creo que de ninguna manera hay que diferenciarlos. El poner la enfermedad delante, como en más de un caso, creo que es discriminar.

Cuando el paciente pone la enfermedad delante, ¿hasta dónde es prudente para sí mismo?
Depende, porque justamente esos personajes nuestros en algunos ha funcionado muy bien porque se han sentido muy contentos de que alguien pregone de esa manera que está enfermo; otros se han sentido mal por eso de que “este tipo está haciendo bandera con su enfermedad”, depende de la personalidad de cada uno. Creo que una buena comunicación con una persona conocida siempre es muy bienvenida.

¿Qué sensaciones son las que más se mueven en un enfermo de sida en líneas generales? ¿Impotencia, bronca contra sí mismo?
Diría que miedo, impotencia, bronca, desazón, desestructuración. Porque en un primer momento el enfermo piensa que se va a morir mañana, después tiene muchísimo miedo a la discriminación, piensa que tiene como un cartel pegado en la frente; todo eso hay que trabajarlo para que se dé cuenta que sigue siendo la misma persona que era antes, simplemente que tiene el conocimiento de que está infectado. Por supuesto que hay casos que la gente ya viene muy deteriorada porque o nunca se quiso tratar o nunca descubrió que podía estar infectado; son personas que a lo mejor lo han negado mucho.

Voy a contarle el caso de un amiga, quien conoció una persona, le gustó mucho y antes de llegar a un espacio de intimidad éste le dijo que tenía el virus HIV. Ella se paralizó, de golpe se le pasó el encantamiento y no pudo avanzar más en la relación. 
Es comprensible de ambos lados. La persona que no está informada es obvio que se paraliza en el primer momento, pero justamente por eso nosotros armamos grupos de parejas discordantes de las cuales se pasa mucha información de cómo se puede convivir con una pareja cero positiva y de qué manera. No digo que sea fácil, no lo es, pero es normal la reacción que tuvo tu amiga.

¿Y la probabilidad de hijos en una relación así?
En este sentido yo preferiría que se lo preguntara a un médico, porque me parece más del área médica.

¿Con el SIDA se convive o de SIDA se padece?
Creo que se puede convivir; pero que se padece cuando uno no acude a ayuda, se padece cuando uno se encierra mucho en sí mismo. Y se convive cuando uno busca ayuda, se ajusta al HIV y puede quizás tener un espacio en el cual hablar de eso.

Bien, me gustó la respuesta, ¿alguna otra cosa más con la que quiera terminar?
Me parece que son importantes estas charlas porque creo que si llegan al público en general son muy ilustrativas y que lo que tenemos que tratar todos es de que no se discrimine tanto.

Sacar los fantasmas.
Exactamente. Y ver la realidad. Ver que es una enfermedad crónica que es contagiosa, que tiene una connotación sexual pero que no es moralmente punible, ¿no? Creo que es eso, muchas gracias.

Nota realizada en la República Argentina en el Programa Radial “El Portal”
en el mes de Abril del 2003

¿Cuál es la tarea que usted desarrolla en la Fundación Huésped?
La Fundación Huésped tiene un área que específicamente estudia y pone a disposición de personas que tienen VIH tratamientos que están en fases iniciales de desarrollo y que muchas veces se consideran experimentales en el contexto de ciertos estudios. Lo que nosotros hacemos precisamente es estudiar las posibilidades que tienen estos nuevos tratamientos.

¿Es lo mismo tener HIV que SIDA?
Sí y no. Es lo mismo en que un puede considerar que la enfermedad es un espectro que va desde el momento en que una persona adquiere el virus hasta que se desarrolla el SIDA.
Lo que pasa es que hay que tener en cuenta que hoy en día realmente llegar a enfermarse, es decir, llegar a tener SIDA implica el haberse perdido la oportunidad de recibir los tratamientos disponibles o el fracaso de los mismos.
En otras palabras, la evolución natural de una infección no tratada va desde el HIV portador al SIDA. Por eso le digo que la diferencia entre un HIV y SIDA es una cuestión de tiempo. Está en el paciente y en el sistema de salud interrumpir esa historia natural que hoy se puede hacer perfectamente con los tratamientos que hay disponibles.

Con esto deja claro que es prudente hacerse los chequeos correspondientes…
Obviamente. En forma muy general hay dos razones bastante importantes para el testeo de una persona que cree que puedo haber estado en una situación de riesgo: uno es el tener la posibilidad de a través de un tratamiento impedir enfermarse y la otra por supuesto es una responsabilidad social que es impedir enfermar a otros.

¿Se puede estar infectado y no presentar ningún tipo de síntomas?
Sí, absolutamente. Creo que hoy en día es la forma más común en que uno conoce a gente que tiene VIH. Es decir, la enfermedad es un continuo que va desde la adquisición del virus hasta el desarrollo de los síntomas. Pero esto ocurre en un promedio de unos 10 años después. Quiere decir, que hay 10 años de silencio en el cual la persona es portadora del virus y no darse cuenta.

Qué importante saber esto ya que si contrajéramos la enfermedad tendríamos tiempo de frenarla a tiempo…
Claro. Es el mejor de los momentos impedir enfermarse cuando uno aún está sano.

¿El VIH se revierte ó se mantiene latente?
Lo que los tratamientos no pueden hacer es echar al virus del organismo. Lo que sí hacen es parar el proceso que lleva a la enfermedad.
HIV es un virus como tantos otros que conocemos que producen infecciones crónicas. No es el virus de la gripe, pero sí es un virus como puede ser el de la Hepatitis B, etc.
Obviamente las consecuencias clínicas son diferentes. El objetivo de los tratamientos es evitar que la gente se enferme. Prevenir el daño que hace le virus, no erradicarlo del cuerpo. No hemos llegado todavía ahí.

¿Qué debiera hacer una persona que se entera que es HIV positivo?
Debiera ver un especialista en infectología. HIV se ha vuelto un problema muy frecuente como toda epidemia. En las características de la enfermedad uno tendría que homologar si se quiere a algunos tipos de por ejemplo otras enfermedades crónicas como puede ser el Cáncer que aún dentro de ellos algunos son curables. Por qué digo esto? Porque realmente en estas circunstancias en una enfermedad tan delicada uno trata de recurrir al especialista en el tema.
Los tiempos han cambiado mucho; cuando no había tratamientos ante el diagnóstico de la enfermedad de la infección por HIV SIDA, el consejo médico habitual tratamiento paliativo de infecciones del dolor podía ser llevado adelante por un profesional común.
Hoy en día, los tratamientos han alcanzado muy buenos resultados pero también a costa de cierta complejidad en los mismos.

¿Qué pasa con los distintos sectores sociales, pueden acceder al tipo de tratamiento que está usted planteando?
Por supuesto. En cuanto a la atención se puede recurrir a los hospitales que tienen servicios de Infectología. En cuanto a los análisis especializados y a las drogas todavía en nuestro país se proveen sin cargo, a través de un programa que cubre las drogas para el HIV sin ninguna dificultad; y me animo a decir que muchas veces mejor que en algunos sistemas privados.

Bien, quiere decir que no hay tanta burocracia.
Sí burocracia hay y en todos lados, y en realidad pensando en un tratamiento de una enfermedad tan delicada como esta tenemos que decir que considerando la situación del país (argentina) el tema del tratamiento de HIV habiendo aún muchas cosas que mejorar, pero afortunadamente en lo que se refiere al acceso al tratamiento Argentina y Brasil tienen un lugar privilegiado en América Latina.

¿Qué pasa con las estadísticas? ¿Cuántos enfermos hay en nuestro país?
Usted sabe que cuando hablamos de estadísticas en la Argentina realmente no sabemos muy bien lo que estamos diciendo. Llevar estadísticas en nuestro país no es algo que ha preocupado mucho a nuestros gobernantes, ni antes ni ahora.
Es muy difícil tener cifras. En mi opinión personal, las estadísticas no reflejan el 100% de lo que está ocurriendo con el HIV SIDA.

¿Cuando usted dice que no reflejan es porque hay más enfermos de lo que indican las estadísticas?
Supongo que es más de lo que vemos. Para dar solo un ejemplo, desde que se adquiere la infección hasta que una persona siente síntomas de la infección pueden pasar 10 años. Hoy en los hospitales estamos viendo personas que consultan enfermos de SIDA. Esa infección se ignoraba. Quiere decir, que sin duda hay una gran parte de la población en la cual la infección está oculta. Sigue habiendo mujeres embarazadas que llegan a tener su bebé y se detectan que son HIV positivo horas antes del parto. O sea, que se perdió una oportunidad de diagnosticar una mujer embarazada antes porque no tuvo acceso al sistema de salud.
En realidad lo voy a poner al revés, porque el sistema de salud no accedió a esa mujer. Creo que es el sistema el que tiene que llegar a los ciudadanos, de manera que las cosas deben estar de una forma tan fácil para que esto ocurra y evidentemente no lo es.

A nivel de hombres y mujeres, ¿hay algún tipo de tendencia?
Sí hay una tendencia que se ha dado en otros países del mundo y en Argentina también en la cual la epidemia empezó afectando primariamente a la comunidad gay y poco a poco esto fue equilibrándose. Hoy en día podemos decir que es una epidemia de transmisión heterosexual y la gente que utiliza drogas sigue estando en riesgo independientemente de su sexo. Pero es una epidemia que está afectando fundamentalmente a la población sexualmente activa.

¿Existe algún otro descubrimiento en cuanto a las formas de contagio?
Hay estudios suficientemente claros que demuestran que la infección se da por vía sexual, por compartir jeringas entre la gente que usa drogas y de la madre al hijo.
No hay ningún tipo de contagio por contacto social.

¿Cree que en nuestro país existe una campaña que concientiza a la población a tomar todas las medidas preventivas respecto a esta enfermedad?
Es tema un poco complejo porque cuando se habla de campañas y vemos lo que pasa en otros países, uno piensa que realmente la campaña no es poner carteles en la calle y publicidades en televisión. Creo que en una enfermedad ya sea el SIDA u otra una campaña tiene que ser un tema de educación. Y aquí en Argentina nos quedan algunas asignaturas pendientes con esto. Si estamos de acuerdo que el SIDA es predominantemente de transmisión sexual pensemos cuántos chicos van al colegio a tener una clase de educación sexual. Me parece que más que campaña la palabra es educación y la comunidad se educa en escuelas, no es cierto? Pensemos entonces cómo están nuestros institutos educativos.

En materia de medicamentos, ¿qué tan cerca estamos de tener la vacuna contra el SIDA?
En la comunidad médica hay optimismo porque vemos que de forma muy acelerada comparado con otras enfermedades medicamentos que mejoran los anteriores a pasos muy rápidos. Muchas veces los pacientes nos dicen que seguramente en EEUU ya debe existir la vacuna y no es verdad. En realidad hasta aquí venimos teniendo acceso a tratamientos adecuados para la mayoría de las personas y lo que vemos es como mejora año tras año. Desde que empezamos a usar el AZT en la década del 80 hasta ahora hemos venido mejorando. No ha habido un paso atrás en el tratamiento del SIDA.

¿Le gustaría hacer algún otro comentario?
Particularmente que las personas que estén en la duda de testearse que piensen que pueden haber estado en una situación de riesgo que lo hagan porque pueden hacer mucho por su salud y la persona que ha tenido la desgracia de adquirir el virus que sepa que hay mucho por hacer ya que los tratamientos están disponibles.

Nota realizada en la República Argentina en el Programa Radial “El Portal ”
en el mes de Abril del 2003

Mónica, ¿Cuantos años tenés?
Tengo 38 años, trabajo, no tengo hijos, soy soltera.

¿Cómo te contagiaste la enfermedad de HIV?
Creo que fue en una relación sexual, creo que la primera vez que tuve relación sexual que todavía no sé, y supongo que fue eso.

¿Cuánto hace que te enteraste?
Me enteré el 24 de diciembre del 92.

¿Cuál fue tu primera reacción?
Es medio loco, pero mi primera reacción fue mucha bronca porque no podía donar mis órganos, fue lo que más bronca me dio en el momento de la entrega de los resultados.

No sabia que una persona que tiene HIV no puede donar los órganos…
Si, no puede donar los órganos.

¿Qué pasó con tu familia, sabe de esto?
La que sabe es mi mamá, porque creo que no es como para contarle a todos, porque si vos tenés cáncer, no se lo vas a contar a todo el mundo. Es algo mío, que si quiero lo cuento, si quiero no. Uno necesita contención del otro y vos terminas dando contención, le duele más a ellos que a uno.

Sabés que tuvimos un testimonio de un joven con este problema y pensaba en una mujer, también jugarán otras cosas, por ejemplo la concepción.
Pero son casos diferentes, yo puedo concebir un hijo sano, totalmente sano. Tengo 99% de posibilidades que nazca sano porque tengo una carga viral tratada hace muchos años, estoy contenida tanto clínicamente como psicológicamente por la gente que me rodea en la Fundación.

¿Podés tener un hijo sano?
Tengo una buena calidad de vida. Llegado el caso hablaría con mi médico y se lo plantearía, ya que él es pediatra y trata a mujeres embarazadas.

¿Y la probabilidad?
El 99 % de que nazca sano. Pero siempre hay que consultarlo con él medico, ya que habría un cambio de coktel, un cambio de medicación.

¿Tenés algún proyecto de tener un bebé?
Tengo proyectos.

¿Cómo te juega esto de un 99 % es un porcentaje importante?
Y como está la otra parte. Si, si la pareja es discordante, que no convive con el virus. Vamos a ver según la pareja.

¿Estás en pareja en este momento?
No.

Mónica, ¿cómo sobrellevas esto a nivel laboral, que tan fácil te resulta, lo tenés abierto en tu trabajo?
Mirá, lo saben un par de compañeros de trabajo que son los que más relación y más onda tengo. No creo que hay que divulgarlo. Si vos tenés cáncer no se lo contás a todo el mundo.

Si, pero por ahí la diferencia sabes cuál es, que el cáncer no se contagia…
El HIV tampoco se transmite así nomás.

Claro pero hay mitos, hay cosas que la gente por miedo, parece que ve alguien con HIV y sale corriendo.
No es miedo, es falta de información, no es que la gente sea mala, no pasa por maldad o prejuicios pasa por falta de información. Lamentablemente no hay mucha información.

Yo conozco de casos, de dificultades de trabajo.
No, yo he tenido un compañero que convivía con el virus y todo bien, todos tomaban mate con él y nunca le pasó nada.

Sentís que tenés una vida condicionada por ejemplo hay una parte tuya, tu área intima, el compartir con otro… te hace tener otro tipo de responsabilidad, no es así?
No, sabés que no, no me condiciona en nada todo esto.

¿Cómo es eso?
Mi vida es normal.

¿Vos por ejemplo si conoces a un joven, con el que llegas a un espacio de intimidad, vos le decís que tenés HIV?
La verdad que por el momento nunca me pasó estar con alguien, pero si fuera el caso se lo diría, no tengo porqué no.

Hay algo que me perdí…
Es que después de que tuve mi pareja, no tuve otra persona y me separé hace muy poquito.

Mónica, ¿cómo estás con el tema de los medicamentos?
Gracias a Dios tengo obra social y tengo cubierto todo, tengo 100 % de cobertura.

¿Cómo te sentís con la toma del medicamento, son fáciles de llevar?
Nosotros en el hospital tenemos un proyecto que se llama adherencia. Explicamos a los pacientes como se tienen que adherir al tratamiento, porque no es fácil al principio: lo que le va a pasar, que va a sentir en la panza retorcijones. Te dan susto los medicamentos, pero es cuestión de hablarlo con el médico. Es trabajar en equipo, esa es la historia. Todos los que convivimos con el virus, tenemos que saber eso, tenemos que laburar con él medico, si vos tomas el medicamento tenés que hablarlo con él y decirle lo qué te pasa. El te va a explicar qué podes tomar con cada medicamento y qué es lo que te pasa con tal medicamento.

¿Es fácil de sobrellevar?
Y a mí me fue fácil, es cuestión de cómo te lo tomás.

¿Qué es lo que podés decir cambió en tu historia, desde el 92 que te enteraste que tenías HIV?
La verdad que nada. Sé que tengo que tomar tres pastillas por día y ya está. Y es algo más en mi vida, que convivo con ella, como convivo con las tristezas, la alegría.

¿No te hubiera gustado que en esa época, haber tenido más información y tener la oportunidad de zafar?
Obvio, seguro que sí, encantada, pero no pude.

Al principio me dijiste que tu mamá si lo sabía. ¿Tenés papá?
Sí.

¿Y tu papá no lo sabe?
Pero si lo supiera no pasaría nada, pero está enfermo y tampoco me cabe decírselo ahora.

Hace muchos años que estas conviviendo con el virus. ¿Cómo lo toma tu familia, por ejemplo tu mamá?
Es una capa, genia, me acompaña cuando yo tengo ganas que me acompañe, me pregunta.

Mónica, sabés que nosotros tenemos una audiencia importante. A esta altura del partido hay más información y se sabe cómo se contrae el HIV, pero puede haber sospechas, miedo de hacerse los análisis, ¿Qué le dirías a la gente que en este momento te está escuchando?
Mirá, hay que poner el pecho en eso, porque cuanto más esperas es peor, porque después si lo tenés, lo tenés y ya está. Y sino lo tenés mejor. Hoy no es la muerte de nadie, podes mejorar tu calidad de vida, tomar menos medicamentos, millones de cosas hay para probar. Hay que hacerlo para uno mismo y para el otro. Hay que tomar conciencia, es gratis. Tenés una contención, los psicólogos, cuando te lo explican que lo tenés, que sos positivo, hay tantas cosas. Hay que hacerlo.
Y tampoco creérselo que cuando uno convive con el virus tiene coronita. Nunca hay que lucrar con la enfermedad. Uno no es mejor o peor que el otro. Somos todos iguales. Porque mucha gente se ponen el cartelito que soy portador y tengo “derecho a”, no, todos tenemos los mismos derechos. Convivas con el virus o no, yo tengo que pagar los impuestos como todo el mundo, el alquiler. No tenés coronita de nada, tenés que hacer la cola para el banco. Porque sino es como que te discriminas vos mismo, mucha gente que levanta la bandera que me discriminan y son los primeros en discriminarse.

¿Hiciste terapia?
Hago terapia y siempre la hice.

La ultima pregunta que quiero hacerte es: ¿cómo vivís esta enfermedad, como una responsabilidad ó como una carga?
No, para mí es una responsabilidad, porque yo quiero vivir bien, quiero tener una buena calidad de vida.

Mónica, gracias por tu aporte y gracias a la Fundación Huésped.
Bueno, y que se pongan las pilas, porque si toman mal el coktel mejor no tomarlo, y que estén para arriba porque se puede vivir bien.

Nota realizada en la República Argentina en el Programa Radial “El Portal”
en el mes de Abril del 2003

Quisiera saber en principio cuál es su función como presidente de S.I.G.L.A. (Asociación para los Gays y Lesbianas en Argentina).
S.I.G.L.A trabaja en diferentes ámbitos. En cuanto al tema de SIDA nosotros hacemos capacitación y prevención, esto es por supuesto dada la característica de nuestra entidad trabajamos particularmente en el sector de hombres que hacen sexo con hombres y que está particularmente afectado por la epidemia. Trabajamos en prevención para este sector pero también para toda la comunidad en general.

¿Tienen estadísticas? Por ejemplo, dentro de la población homosexual ¿qué cantidad de enfermos de SIDA hay?
¿Qué es lo que me quiere preguntar? Porque no podría responderle sin clarificar un poco la pregunta. ¿Si hay estadísticas en cuanto a porcentuales en cantidad, pero en comparación con qué?

Exclusivamente relacionado con la comunidad homosexual nada más.
Claro, bueno mire la cero prevalencia en la ciudad de Buenos Aires aparentemente está entre el 13% y 15% de las personas testeadas. Esto significa que los estudios que se han realizado de cero prevalencia de HIV en la comunidad gay indica que entre 13 y 15 personas de cada 100 que se han acercado a hacerse el estudio pueden estar infectados.
Es probablemente como población aquella que tiene una incidencia de HIV mayor y tanto seguramente de usuarios de drogas inyectables, esto no quiere decir que uno no pueda saber cuántos homosexuales hay u hombres que hacen sexo con hombres porque no olvidarse que hay muchos bisexuales en la enorme cantidad de personas sin definición de identidad que simplemente no se consideran homosexuales pero alguna vez hacen sexo con hombres y por supuesto esto no es un número que uno pueda conocer en general.
Naciones Unidas estima que del 4 al 6 % de la población de varones sexualmente activos son hombres que hacen sexo con hombres no necesariamente homosexuales en el sentido estricto del término pero sí que tienen las prácticas del sexo entre varones.

¿Tienen en su institución algún tipo de contención psicológica? Porque entiendo que en un homosexual además del problema de contraer el virus del SIDA está también el orden social, llámese atención hospitalaria, explicaciones a la familia, etc.
Nosotros no tenemos capacidad instalada para ocuparnos de temáticas de ese tamaño, por la razón de que para eso se requieren equipos íntegros de psicólogos y de sociólogos. Nosotros hacemos prevención y grupos de reflexión en donde inevitablemente la aparición del HIV es uno de los grandes temas. Los grupos de reflexión para jóvenes una de las 6 entrevistas o reuniones que se hacen están dedicadas básicamente al tema del HIV, de la prevención.

En su experiencia, ¿usted cree que una persona que es gay le resulta más fácil aceptar esta enfermedad que un heterosexual? 
No, yo creo que nadie convive con esta enfermedad naturalmente. Uno convive con el HIV no esta conviviendo con una persona, vivir con el HIV es un desafío para cualquier persona.

En materia de prevención ¿usted cree que en nuestro país están dadas todas las condiciones en cuanto difusión e información, siente que esto está bien contemplado?
Y eso tiene que ver de vuelta con la forma de formular la pregunta porque la respuesta podría ser sí y no. Porque en principio no, no está bien contemplado porque no hay en este momento prevención dirigida a los grupos vulnerables por sí mismos, hay diferentes niveles de prevención y usted puede dirigirla a la comunidad general que es una forma de hacerlo y tiene determinados resultados y después puede dirigir otras campañas a las poblaciones vulnerables buscando resultados mejores que no se pueden obtener con una campaña de alerta general. La campaña de alerta general en nuestro país es relativamente deficiente pero existen coincidencias con enormes baches con lo que usted quiera pero las campañas para las poblaciones focalizadas como la población gay son, creo yo, inexistentes. Al ser inexistentes en sí mismas tenemos por lo tanto problemas grandes para poder efectuar prevención. Ahora nosotros deberíamos tener como grupo vulnerable, un programa de radio en el cual pudiéramos hablarle a la gente que tiene practicas sexuales entre varones pero que no tiene identidad gay y a la que no es fácil llegar de otra manera y eso no existe. Bueno podría existir, esperemos poder hacerlo, lo hemos hecho desde una radio FM el año pasado, esperamos poder volver a hacerlo pero el país no provee por el momento de estas cosas.

Queda en claro que no es tanto entonces en materia de difusión lo que se está haciendo para ir evitando o ir reduciendo los casos de enfermedad.
Información hay suficiente pero la información no significa educar para prevención.
Información significa información, entonces la mayoría de la población sabe que tiene que hacer para prevenirse y la mayoría no lo hace, entonces lo que se requiere en las campañas focalizadas no es un grupo selecto ni uno minoritario, es un grupo cuyas características se conozcan de modo tal de poder llegar con una información que redunde en educación. Esto es lo que estoy diciendo que falta decididamente, porque si usted hace una encuesta la gente le dirá que para prevenirse del SIDA hay que usar preservativo. La gente lo sabe después no lo usa y le van a decir que “no lo uso porque no me queda”, “porque no hay tamaño para mí”, “porque no tengo plata para comprar”, “porque me molesta”; entonces cada una de estas cosas encierra un mito que hay que contraeducar en el sentido, hay que demoler primero para educar posteriormente, porque estas son decisiones personales en las que uno no puede estar librado al me parece o me gusta. Información hay, pero la gente no pasa de ahí a la acción preventiva.
Claro que sería la concientización de lo que se está recibiendo como información y además aquello que hace que se integre a la propia personalidad como parte de hábitos habituales y para que esto se pueda hacer es necesario focalizar la campaña en grupos determinados.
No es la misma la propaganda dirigida a la señora ama de casa que para los gays que van al centro de la ciudad a bailar, o para los chicos de la bailanta, o para los que recién entran en la secundaria, son distintas publicidades, son distintos mensajes que acceden a esas subpoblaciones de manera distinta.

Qué importante es esto que acaba de mencionar, ya que es cierto que no todo el público puede recibir de un mismo modo una campaña.
Y especialmente si uno tiene en cuenta que en este tipo de campañas la información no es sinónimo de educación porque lo que uno quiere es cambiar hábitos y especialmente los sexuales que son de una intimidad tan intensa que para que la gente se decida a abandonar aquello que le ha parecido gustar de una manera u otra tiene que tener una muy fuerte motivación y eso no lo da la información, que le dice que use preservativo siempre. La gente suele perder la cabeza y las prevenciones cuando se trata de cosas tan profundas como el amor o el sexo.

¿Cree que es más complejo concientizar a un grupo como el de los gays al del ama de casa u otro?
Creo que son dificultades distintas que no se pueden abordar de igual manera. Al ama de casa hay que convencerla de que el hecho de que le sea fiel a su marido y que sea el único hombre en su vida no la hace inmune al HIV; al gay hay que convencerlo de que existen otras formas de vida que incorporan y superan la vida nocturna y lo que se ve por televisión que es la vida gay, si usted ve lo que la televisión dice que es la vida gay el SIDA no existe.
Si usted ve lo que es la cero prevalencia y el hecho de que somos de la subpoblación la mas afectada del SIDA es enormemente una presencia tremendamente golpeada si ve la mayoría de las mujeres amas de casa no tiene HIV, no tienen conciencia del peligro pero bueno igualmente es un lugar donde la enfermedad está acelerando velozmente, sino la mayoría sigue siendo mayoritariamente una enfermedad de varones pero es un lugar social donde la enfermedad acelera así que cada una tiene sus dificultades particulares. En el caso de la población homosexual gay hombres que hacen sexo con hombres tiene muchos subgrupos: grupos de travestis, algunos grupos transexuales, muchos homosexuales afeminados, tiene una enorme cantidad de bisexuales y de hombres que hacen sexo con hombres sin identidad sexual. A cada uno hay que buscarle la manera de hacerle llegar el mensaje. Primero hay que encontrarlos luego hay que hacerles llegar el mensaje y luego hay que hacer que los eduque. Es una ardua tarea.

Usted hace referencia a los hombres que tienen sexo con hombres. ¿Y qué pasa con las mujeres que lo hacen con mujeres?
No hay transmisión lésbica como riesgo de salud publica. La transmisión de HIV de una mujer a otra mujer es perfectamente posible pero es un hecho excepcional digamos que hay factores biológicos que hacen que sea más difícil transmitir el virus de una mujer a una mujer en cambio el virus de varón a un varón se transmite por razones biológicas también con muchísima mayor facilidad, entonces ésta epidemia es inmensa. En cambio la de mujer a mujer es prácticamente inexistente, sí hay poquísimos casos mundiales, en cambio hay millones de casos entre varones. Así que desde el punto de vista de los recursos y de la realidad uno siempre advierte que de mujer a mujer hay posibilidades de transmisión pero no es una posibilidad inmediata es una posibilidad real pero muy lejana, en cambio entre varones es una posibilidad muy grande como entre varón y mujer y mujer a varón.

Bien, Rafael Fredda, muchas gracias por su aporte.
Mientras tanto seguimos acá en Pasaje del Progreso 949. Cualquiera puede llamarnos al 4922-3351 y consultarnos así como usted lo ha hecho.

Nota realizada en la República Argentina en el Programa Radial “El Portal”
en el mes de Abril del 2003
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