TERAPIA DEL CANTO

La Terapia del Canto es un sistema de armonización a través del canto y de la música. Partimos de la base de que somos instrumentos musicales capaces de emanar armonía. Cuando cantamos utilizamos nuestra voluntad para transformarnos en música y expandir esa armonía hacia todo nuestro ser.
Esta terapia creada en 1982 por el Lic. Alberto Kuselman (psicólogo, músico y compositor) está inspirada en las enseñanzas de los indios de América que utilizan el canto, la danza y la música como forma de vida y de curación.
El canto es un remedio que nos permite:

  • Limpiar la mente: deteniendo el diálogo interior y así conectarnos con el presente.
  • Armonizar las emociones: abriendo el corazón, limpiamos resentimientos, dolores y miedos despertando la alegría, la aceptación y el amor hacia nosotros mismos y hacia los demás.
  • Relajar y reenergizar el cuerpo físico: el canto acompañado de movimiento nos permite soltar tensiones, destrabar zonas bloqueadas y generar “endorfinas” (sustancias químicas que se producen de manera natural en nuestro organismo encargadas de transmitir un mensaje de alegría, calma y paz a cada célula, a través del torrente sanguíneo) elevando las defensas y el límite de umbral al dolor.
  • Recuperar y trasladar recursos: para cambiar la manera de percibir acontecimientos del pasado, para traer estados altamente positivos del pasado al presente, para proyectarlos hacia el futuro. La mente tiene la capacidad de viajar en el tiempo, y el canto es el puente que nos facilita vivenciar… ver, escuchar y sentir esos estados de plenitud de recursos cada vez que lo decidamos!!!
  • Cambiar creencias limitantes por creencias facilitadoras: identificamos el error y nos centramos en desarrollar la virtud usando las canciones que despiertan las cualidades que estamos necesitando para lograr el estado deseado.
  • Desarrollar el potencial creativo y expandirlo traduciéndolo en acciones concretas:
    El desarrollo de la “vocación” es un paso importante en el camino de la felicidad. Las canciones son los aliados que nos conectan con nuestro “camino con corazón” manteniéndonos alertas para aprovechar las oportunidades y despertando la fuerza interior, la perseverancia y la flexibilidad necesarias para lograr el éxito en nuestros emprendimientos.
  • La Expansión de la Conciencia:
    Al cantar, cuerpo, mente, corazón y espíritu se alinean en la vibración de la armonía irradiando este estado hacia todo nuestro ser. Literalmente “nos damos un baño de luz”. Mediante la utilización de instrumentos de viento (específicamente sikus) logramos desintoxicarnos (eliminando el aire residual que queda en la base de los pulmones), generamos un estado de hiperventilación oxigenando el cerebro y demás órganos del cuerpo, obteniendo un estado de relajación y vitalidad.
  • La Experiencia de la Unidad:
    La magia del canto y de la música nos permite transformarnos en Uno. Podemos tener distintas opiniones pero al cantar todos vibramos en la misma sintonía, despertando la sensibilidad necesaria para reconocer la corriente amorosa que fluye a través de nosotros. Nos abrimos al sentimiento de hermandad. Despertamos el sentimiento de unidad con nosotros mismos y con los demás, incluyendo el respeto y la reverencia hacia todas las manifestaciones de la vida.

por Paloma Aeschlimann

Cómo cambiar mis estados internos y recuperar mi poder

Los seres humanos muchas veces andamos por la vida como adormecidos. Nos olvidamos que tenemos Poder. A veces ponemos el poder afuera queriendo que los demás sean de otra manera distinta de cómo son y entonces sufrimos. Nos sentimos víctimas y nos ofendemos. Damos por supuesto que el otro se tiene que dar cuenta de lo que “me hizo” y así es como acumulamos dolor, resentimiento. Luego no entendemos por qué nos sentimos debilitados, angustiados, doloridos o ansiosos.
Sin embargo ningún estado interno aparece casualmente. Para sentirme deprimido tengo que tener una postura corporal determinada (hombros y cabeza hacia abajo, mirada perdida hacia el piso) tengo que decirme algo interiormente… No sirvo para nada, siempre me pasa lo mismo, nadie me quiere… si presto atención seguramente estaré formando alguna imagen interna viéndome abandonado, criticado, excluido y paremos aquí porque ya empecé a deprimirme!!!
Todos tenemos suficientes razones para deprimirnos y enojarnos. Y también tenemos razones suficientes para ser felices y agradecer. Depende de hacia dónde enfoquemos nuestra atención. Depende de cómo interpretemos lo que nos pasa y qué hacemos con ello.
Para empezar necesito aceptar la emoción que siento, reconocerla (muchas veces frente a una sensación “negativa”, busco reprimirla, esconderla, me critico y juzgo por estar sintiendo “eso” o bien me abandono a mis impulsos, alimentando la situación haciéndola cada vez mayor y más intensa).
La propuesta es aceptar lo que me pasa, “darme cuenta” poniendo en práctica el amor hacia mí.

¿Cómo lo hago?
Identifico lo que estoy sintiendo realmente, ¿Cómo es la sensación? ¿Se ubica en algún lugar de mi cuerpo? Reconozco mis emociones aceptando que están para apoyarme, para estimularme a hacer algún cambio positivo. Despierto mi curiosidad en relación a esta emoción ¿Qué me quiere mostrar? ¿Cuál es su intención positiva?
Llegó el momento de enfocarme en la solución: ¿Qué es lo que quiero sentir realmente? ¿Qué estoy dispuesto a hacer para lograrlo? ¿Qué estoy dispuesto a no seguir haciendo? ¿Qué puedo aprender de esta situación? Ahora conectándome con la respiración, sintiendo los apoyos de mi cuerpo… me pregunto… ¿Hubo alguna vez en que atravesé una situación de desafío con éxito? Hago concientes en mí todas las cualidades que utilicé en ese momento, las despierto en el presente irradiándolas a todo mi ser. Desde este lugar estoy listo para emprender la acción. ¿Qué pasos necesito dar para lograr sentirme como realmente deseo?
Más herramientas para cambiar mi estado interno y recuperar mi poder: focalizar la atención en la respiración, cambiar la postura corporal, danzar, pintar lo que me pasa, escribir sin parar por 10 minutos todo lo que surja. Cantar, hacer vocalizaciones. Luego pedirle a alguien que me dé un masaje, dar un paseo por la naturaleza, observar una flor, ver como las nubes se disuelven y forman imágenes en el cielo… el límite es tu imaginación!!!

¿Cómo transformo las emociones que me generan sufrimiento?

Desde la Terapia del Canto, sistema de armonización a través del canto y de la música, creemos que la mejor manera de cambiar los estados mentales negativos y las emociones desafinadas dando pasos concretos hacia el desarrollo de las virtudes y las cualidades positivas.
La propuesta es dejar de enfocar la atención en los errores y focalizar toda la energía para ponernos en un estado mental de plenitud de recursos que nos permita vivenciar emociones nutritivas.
¿Cómo hacerlo? A través de nuestro canto! Cuando cantamos nos transformamos en música y según dice la sabiduría popular… la música amansa las fieras y continuando con los dichos… el que canta sus males espanta! Al cantar irradiamos armonía a todo nuestro ser, detenemos el diálogo interno de la mente y nos ponemos en un estado de apertura y expansión de la consciencia.

Cada canción es un remedio que nos conecta con el presente y nos ayuda a integrarnos despertando los recursos necesarios para restablecer el bienestar.
El espíritu de la Terapia del Canto nos invita a aceptarnos como somos, aprendiendo a reconocer nuestras emociones cambiando la crítica y los juicios por el amor hacia nosotros mismos.
Partimos de la base de que toda emoción que experimentamos tiene una intención positiva o al menos está expresando una necesidad. Podemos rebelarnos y enojarnos con nosotros mismos por tener sentimientos “negativos” o bien podemos “darnos cuenta” de que algo nos está pasando y desde un lugar de curiosidad preguntarnos qué nos está mostrando esta emoción ¿Cuál es su mensaje?

A partir de allí estaremos en mejores condiciones de buscar alternativas creativas y posibles soluciones y nos habremos conocido e integrado un poco más.

Es importante tomar conciencia de que las emociones que vivenciamos están directamente relacionadas con el estado mental en qué nos encontramos. Tal vez no podamos cambiar la realidad pero sí tenemos la opción de cambiar nuestra manera de verla, sentirla y escucharla. A través del canto y la música podemos limpiar la mente y transformarnos en armonía.
Cantar es una capacidad de todos los seres humanos. No es necesario tener una voz especial. Se trata de dar y recibir las canciones así como nuestras madres y abuelas lo hicieron con nosotros cuando éramos niños. Podemos abrirnos a nuestro Poder interno a través del canto y la respiración y canalizar este Poder para crear una realidad desde el Amor y la luz. Sólo hace falta decidirlo y comenzar a cantar!
Como dice la Sra. Mercedes Sosa: pueblos que cantan siempre tendrán futuro.

El que canta, sus males espanta

El canto es una capacidad natural de los seres humanos. Cuando cantamos nos transformamos en generadores de armonía, produciendo cambios positivos en los niveles físico, mental, emocional y espiritual.
Imaginemos que nuestro cuerpo es como una gran manguera y nuestra voz cantada es el agua que pasa a través de ella… Al abrir la canilla “decisión y acción de cantar” el agua comienza a fluir libremente llenando todo el espacio interno de la manguera. Esto mismo ocurre cuando cantamos, nos llenamos de la vibración musical, nos transformamos en la armonía misma!!!
Agreguemos a este concepto la idea de que creamos realidad a través del lenguaje y la palabra. El lenguaje es nuestra manera de comunicarnos con nosotros mismos y con los demás. Según aquello que diga y que me diga así será también mí percepción del mundo y de mí mismo. Nos influenciamos permanentemente a través de las palabras que repetimos. Las influencias pueden ser facilitadoras o limitantes. Por ejemplo:
Estoy frente a una situación problema entonces me digo “si yo quiero puedo afrontar esto! Debe haber alguna solución creativa!”
En un segundo caso frente a la misma situación me digo “todo me sale mal! ¿Por qué a mí? No voy a poder…”
¿En cuál de los dos casos voy a estar en mejor posición para encontrar posibles soluciones?
La propuesta es utilizar las canciones de manera consciente para que actúen como influencias facilitadoras que nos permitan acceder a estados de plenitud de recursos.
Trabajamos con cantos específicos, simples y a la vez poderosos ya que transmiten virtudes y cualidades. Nos conectan con nuestro centro y abren la puerta de nuestro potencial creativo. Nos permiten mantenernos consistentes frente a los cambios ayudándonos a romper los hábitos que no nos sirven. Sintonizándonos con la capacidad de crear caminos nuevos que nos permitan ser más felices.
¿Quiénes pueden hacer esta terapia?
ABSOLUTAMENTE TODOS. La terapia del canto es un remedio casero dirigido a todas las edades, el canto es un regalo que está presente en todas las etapas de nuestra vida, disolviendo las barreras de la separación para fundirnos en la Unidad. Despertando la alegría y la fortaleza, facilitando nuestra EXPRESION y aceptarnos y amarnos así como somos.

LAS CANCIONES, ALIADOS DE PODER

La Terapia del Canto es un sistema de armonización a través del canto y de la música. Los seres humanos somos instrumentos musicales capaces de irradiar música.
El canto es un acto creativo que nos permite expandir la conciencia deteniendo el diálogo interno (la rueda de pensamientos insesantes) y sintonizar con el aquí y ahora.
El enfoque consiste en nutrir y estimular el potencial creativo latente en cada uno y desde ahí generar los cambios necesarios para vivenciar una vida más plena y feliz. Utilizamos la capacidad natural de cantar para expandir la “armonia musical” hacia todo nuestro ser.

Cada canto es un despertador de la mente que abre las puertas de la percepción a lo que estamos cantando. Las canciones se dividen en dos grandes grupos: Los cantos pacificadores y los cantos energizantes.
Inspirada en las enseñanzas de los indios de America, la terapia del canto nos invita a reconocernos parte de la naturaleza. A través de visualizaciones y cantos creados espcialmente incorporamos la vivencia de que la madre tierra nos sostiene y nutre y el padre sol nos estimula e ilumina. Nos enriquecemos con las cualidades de los cuatro elementos (aire, tierra, fuego y agua) registrando en nosotros mismos la fuerza creativa y la abundancia de la naturaleza.

Buscamos desarrollar el respeto y la reverencia por todo tipo de vida.

  • Camino con corazón: la propuesta es estimular el desarrollo de la vocación, el desarrollo de los talentos únicos y el compartir nuestro “oro” con los demas. Todos tenemos determinadas capacidades y una forma especial de ofrecerlas, a través de las canciones expandimos el potencial creativo latente en cada uno.
  • Conexión con el presente: el canto es el agua y el jabón que limpia la mente y nos permite abrirnos a vivenciar el aquí y ahora, único momento de transformación. La vida es un misterio y un regalo y al cantar nos volvemos alertas, despiertos, abiertos a la maravilla de cada instante!!!
  • Donde miro hay oro: La modalidad es potenciar siempre lo bueno, frente a la dificultad expandir las virtudes y cualidades. Donde hay miedo desarrollar el coraje y la valentía, donde hay tirsteza y dolor despertar la alegría y el alivio. Donde hay dudas irradiar la claridad y la decisión.
  • Conciencia de Unidad: Al cantar pensamiento, sentimiento y acción se alinean y unifican. Compartir el canto nos permite disfrutar la posibilidad de encontrarnos en la misma sintonía.
    La ilusión de separación se disuelve y todos somos uno.

Acompañamos el canto con visualizaciones, danza, pintura y movimiento. Vamos incorporando todo recurso que estimule y expanda vías creativas de expresión.

¿A quiénes va dirigido?

A todo aquel que quiera nutrirse de la energía alquímica que se produce cuando cantamos. El canto es un derecho y una posibilidad de todos!!!
Somos el instrumento, solo necesitamos ponerlo en práctica!!!

Las canciones, remedios que despiertan la Armonía

Las canciones son como llaves maestras capaces de abrir puertas de estados altamente positivos en nuestra mente y corazón. Al cantar nos transformamos en aquello que cantamos mandando el mensaje de aquello que decimos, sentimos y visualizamos a través de nuestro canto a todo nuestro ser.
Hagamos una prueba… te invito a evocar una canción que te guste mucho (en letra y música): inspiro profundo… me estiro, bostezo y comienzo a cantar…
¿Cómo me siento ahora? ¿Qué cambió?

Dirijo mí atención ahora hacia la letra de la canción… ¿qué es lo que cuenta esta canción? ¿Cuáles son las palabras que más me resuenan? ¿Cuál es el mensaje?
Canto la canción otra vez integrando el sentido de las palabras y dejo que se transformen en imágenes (puedo cerrar los ojos, dejarlos abiertos hacia arriba o centrados en algún punto fijo a la altura del horizonte) ¿Cuáles son los colores? ¿Hay movimiento en la imagen? ¿Cuál es el brillo, la intensidad…? ¿Cuál es mi estado interno en este momento? ¿Cómo me siento?

Vuelvo a cantar la canción percibiendo las sensaciones, asociándome profundamente. Agregándole aromas, sabores y texturas (la sensación es suave, tibia, fresca, cálida… etc) ¿Qué sentimientos se despertaron? Bien…. ahora voy a ir volviendo poco a poco… sintiendo los apoyos de mi cuerpo, estirándome y volviendo a este momento presente.
Las canciones pueden transformarse en aliados que nos permitan despertarnos al aquí y ahora, desarrollando en nosotros la capacidad para estar alertas. A través del canto somos capaces de generar y expandir las cualidades que estamos necesitando para lograr la armonía.

Ejercicio:

Primero detengo el diálogo interior (el círculo de pensamientos recurrentes) a través de la respiración, de la repetición de las vocales…
Entonces me pregunto: ¿cuál es el aspecto de mí vida que está desafinado? ¿Qué cualidades necesito desarrollar para lograr mi bienestar? ¿Necesito coraje, decisión, valentía, fortaleza, alegría… etc?
Elijo cuidadosamente un repertorio de canciones que por su ritmo y contenido despierten en mí esas cualidades… ¡y comienzo cantar! Te propongo acompañar el canto con la postura corporal adecuada a la virtud que estás queriendo expandir tantas veces como sea posible. La práctica hace al maestro… ¡así que manos a la obra!
Que nuestro canto sea una gran llave para abrir las puertas de un mundo en Paz.

UNA PROPUESTA PARA EXPANDIR LA ARMONíA

La Terapia del Canto es un sistema de armonización inspirado en las enseñanzas de los indios de América. Nos basamos en el concepto de que al cantar nos transformamos en instrumentos musicales capaces de emanar música y la música es sinónimo de armonía. El canto limpia la mente deteniendo la rueda de pensamientos recurrentes y nos coloca en un estado de alerta y apertura mental.
La propuesta es darnos cuenta de que somos parte de la naturaleza y por lo tanto contenemos potencialmente las mismas capacidades que la Madre Tierra. Al cantar nos reconectamos con ese orden natural y accedemos a la fuente interna generadora de alegría, paz, centración, coraje… irradiando estas cualidades hacia todo nuestro ser. Cambiamos el estado interno, despertamos al presente recuperando la energía perdida en el diálogo interior.
A través de visualizaciones detectamos cuáles son los miedos que nos impiden avanzar en nuestro crecimiento, con qué recursos sí contamos y qué necesitamos para lograr nuestros objetivos. Cada canto es un “aliado” que nos conecta con las virtudes y cualidades que buscamos desarrollar.

Utilizamos las canciones para instalar nuevas creencias que nos permitan ampliar nuestra percepción viendo oportunidades allí donde sólo veíamos problemas. Nos hacemos responsables, entendiendo por responsabilidad la capacidad de responder a las situaciones que nos plantea la vida con nuestras habilidades. La intención es aceptarnos y amarnos como somos y desde ahí generar los cambios necesarios para lograr la armonía.
Acompañamos el canto con la danza y el movimiento para vivenciar desde el cuerpo el mensaje que nos trae cada canción, incorporando y haciendo conscientes las sensaciones e imágenes que surgen. Cuando cantamos, pensamiento, sentimiento y acción están en sintonía…. y si el canto sale del corazón nos conectamos con la fuente interior que organiza el Poder capaz de materializar nuestros anhelos.
Los seres humanos somos como semillas… en nuestro interior contenemos un gran potencial creativo y creador. Para que este poder se manifieste y materialice debe caer en tierra fértil y luego dirigirse hacia la luz.

El canto limpia el terreno del corazón armonizando las emociones, prepara el terreno de la mente generando claridad y decisión y nos impulsa a la acción poniéndonos en movimiento. Con perseverancia, paciencia y firmeza cada semilla sembrada irá dando sus frutos…. lo importante tal vez sea permitirnos disfrutar del proceso, enriqueciéndonos con las pequeños logros cotidianos.

por Paloma Aeschlimann

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