REBIRTHING

Rebirthing es un método suave, sencillo y a la vez poderoso de respiración, que nos permite recuperar nuestra capacidad de respirar plenamente, y así desbloquear nuestro poder natural de sanación física y mental.
La técnica es muy sencilla y tiene dos características básicas: es consciente y conectada.
Consciente, porque habitualmente respiramos sin estar conscientes que lo hacemos; y conectada, porque unimos la exhalación con la inhalación, de tal forma que no quede espacio entre una y otra.
Esta forma de respirar primero nos relaja, y luego hace que comiencen a surgir recuerdos de nuestro pasado, pudiendo llegar al nacimiento y a veces a nuestra vida en el vientre materno.
Rebirthing no es hiperventilación; ya que se pone énfasis en la inhalación y no se fuerza la exhalación, por lo tanto, no se produce una excesiva eliminación de anhídrido carbónico, que es lo que causa el síndrome de la hiperventilación.
El nacimiento es un hecho de extraordinaria importancia en nuestra vida. Según F. Leboyer («Nacimiento sin violencia»), todo lo que ocurre en ese momento y en las primeras horas posteriores, va a marcar a fuego nuestras actitudes hacia la vida, la muerte, las relaciones, nuestra autoestima, sexualidad, etc.
El bebé toma decisiones en base a su propia experiencia en el útero y en los primeros momentos de su vida extrauterina. Thomas Verny («La vida secreta del niño antes de nacer») cita algunas: no puedo salir de aquí; tengo que salir de aquí, sino me voy a ahogar o morir; la vida es una lucha; este mundo es hostil; después del placer viene el dolor; para sobrevivir tengo que estar separado.
Como el nacimiento fue nuestro primer gran cambio, lo que ocurrió en ese momento va a afectar nuestra capacidad para cambiar nuestra vida ahora. Un pensamiento que pudo tener el recién nacido es: cambiar es muy peligroso.
Nuestra primera respiración quizás también fue una experiencia desagradable. Al cortarse el cordón umbilical demasiado rápido se provoca un shock y pánico en el bebé, que puede asociar: respirar es doloroso, o la vida es dolorosa. Mediante el Rebirthing logramos deshinibir la respiración y conseguir una nueva asociación: la respiración y la vida son placenteras; puedo respirar plenamente, puedo vivir plenamente.
Cada tipo de nacimiento va a provocar un condicionamiento diferente en cada persona según haya sido: cesárea, vueltas de cordón, mellizos, anestesiados, inducción con goteo, fórceps, prematuros, pasados de fecha, rápidos o lentos, de cola, de piernas, etc.
Una experiencia fundamental de Rebirthing es la respiración en aguas caliente y fría con un tubo o snorkel, pero ésta debe realizarse siempre después de haber hecho varias respiraciones en seco. La respiración en agua potencia algunos recuerdos inconscientes, facilitando la sanación de experiencias traumáticas que a veces no se logran conectar mediante la respiración en seco.
Además del trauma del nacimiento, se trabajan también otros aspectos fundamentales: el síndrome de desaprobación materno/paterno, el perdón, la autoestima, los pensamientos negativos inconscientes (no puedo, no merezco, no valgo, soy culpable, etc.), el impulso inconsciente de muerte, otras vidas anteriores, la longevidad, la inmortalidad física, la purificación espiritual, la prosperidad y la abundancia, las relaciones y la sexualidad.

Consejos y Resultados

Se ha comprobado que la práctica de la respiración de Rebirthing es absolutamente inofensiva. No obstante es fundamental realizar las primeras respiraciones con un Renacedor experimentado, pues éste deberá guiar la respiración, leerla sutilmente, acompañar el proceso, apoyar al Renacido y contener sus explosiones emocionales si surgen, pero cuidando de no interferir en el proceso.
Para lograr esta maestría, es absolutamente necesario que el Renacedor, además de conocer la teoría del Rebirthing, haya trabajado a su vez su propio proceso con Renacedores más experimentados que él. Y que continúe siempre tomando sesiones y cursos para poder evolucionar.
Un ingrediente imprescindible para que el proceso pueda culminarse con éxito, es que el Renacido deposite su confianza en el Renacedor.
La práctica habitual son ciclos de 10 – 15 sesiones individuales, o más si se cree necesario, que duran de 2 a 2:30 horas, incluyendo 1 hora aproximada de respiración conectada. Se recomienda tomar ciclos de sesiones con Renacedores de ambos sexos alternativamente.
El Renacedor indicará al Renacido en qué momento de su proceso podrá comenzar solo en su casa durante una hora, pues una vez dominada la técnica, podrá utilizarla siempre. También se considera muy útil continuar en un grupo de seguimiento, una vez finalizado un ciclo de sesiones individuales.
A partir de aquí, está en cada uno seguir profundizando en su vida diaria esta maravillosa experiencia de la respiración y del pensamiento creativo. Fórmula sencilla y sumamente eficaz, legado de milenarias culturas orientales, y hoy aggiornadas para ser utilizadas por nuestras culturas occidentales.
La otra columna en que se apoya el Rebirthing, además de la respiración, es el poder creativo del pensamiento. Somos lo que pensamos. Nuestros pensamientos conscientes e inconscientes configuran cómo será nuestra forma de vida, y somos nosotros los únicos creadores de nuestros pensamientos. La buena noticia es que podemos cambiar todos los pensamientos negativos que limitan nuestro ser y nuestro crecimiento.
Puede ser fácil cambiar pensamientos conscientes, pero llegar a descubrir los inconscientes y luego cambiarlos requiere generalmente una técnica más prolongada. En Rebirthing denominamos nuestra Ley o Mentira Personal al pensamiento negativo más profundo que tenemos sobre nosotros mismos. Descubrir y eliminar este pensamiento, mediante el uso de afirmaciones, puede operar grandes cambios en nuestras actitudes, ya que nuestra Mentira Personal es el tronco desde el cual se ramifican una gran cantidad de pensamientos negativos.

¿Qué resultados podemos obtener con el Rebirthing?

Son muchos y muy variados, todos ellos siempre positivos. Superamos el stress, nos sentimos más «livianos», más sanos, relajados, más bellos, más jóvenes, más amorosos, más tolerantes, más vivos, más prósperos y conectados con la abundancia.
Se ha probado su efectividad en una gran cantidad de desórdenes, que incluyen no sólo problemas mentales o emocionales, sino también enfermedades físicas agudas o crónicas. Puede hacer desaparecer adicciones y depresiones prolongadas. También ha conducido a experiencias espirituales profundas. Se puede experimentar un reconocimiento o una mayor unidad con Dios.
El Renacido se siente más vital, con más energía, más enamorado de la vida. Y por último, pero no por ello menos importante, los cambios o sanaciones que experimentamos son para siempre.

por Martín Aguilar

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