LOS NIVELES DE PODER

En nuestra cultura conviven tres niveles de poder, el grupal (tribal), el personal (individual) y el simbólico (espiritual). Corresponde, desde el punto de vista de las eras astrológicas, a la era de Aries, que representa el poder físico; la era de Piscis, que se caracteriza por el poder del padre (etapa paternalista), y la era de Acuario, representando el poder del pensamiento como energía, respectivamente.

La era de Acuario le da el poder al grupo, exalta el compañerismo y destaca el «holismo» (la noción de «todo es uno»). Todos tenemos el poder para enfermarnos así como para curarnos. Disponemos del poder del pensamiento y del poder del sentimiento. En este mundo de polaridades, tenemos el poder de elegir. Al poder elegir, también podemos crecer. Si una persona se encuentra fuertemente influenciada por el poder tribal, sus elecciones serán tomadas por reacciones o por hábitos.
En la etapa de evolución personal, buscar el poder individual implica conocer nuestra sombra (defectos, incapacidades) e integrarla para tener la totalidad de nuestro ser y recuperar el poder. Aquí lo importante no es la elección en sí misma sino el porqué se eligió.

Tener poder sobre uno mismo brinda fortaleza y conduce a la verdad. En la etapa del poder simbólico, las preguntas serán: ¿dónde voy?, ¿quién vendrá conmigo?.

En las relaciones donde existe la dependencia, uno de los miembros está ejerciendo el control y por lo tanto, se ha quedado con el poder.
La fortaleza significa independencia y conduce a tener el poder de elegir, luego se ha perdido el miedo a la soledad.

Las manos y la boca expresan las necesidades y los deseos. Se trata del poder básico de la voluntad. Existe una relación muy estrecha entre el segundo banco de datos y el quinto, ubicado en la zona de la garganta.
Nuestros primeros ensayos con el poder están en nuestras relaciones con las demás personas. Buscando tener poder sobre ellos, vamos descubriendo que esto es agradable. Si nuestra evolución personal sigue el curso natural, pasará luego a una etapa en la que el objetivo estará puesto en tener poder sobre uno mismo, el poder básico de la voluntad. Lograr ejercer este nivel de poder nos brinda mayores satisfacciones internas. Dejaremos de sentirnos vulnerables y débiles. Tendremos la capacidad de saltar todos los obstáculos, abandonaremos la mayoría de nuestros temores.
En una etapa posterior, comprenderemos que tener poder significa saber entregarlo a tiempo.

LA EVOLUCIÓN PERSONAL A TRAVÉS DEL PODER

Todos los seres humanos disponemos de siete bancos de datos principales, en los cuales se aloja la información necesaria para distintas necesidades que se presentan en forma de desafíos a lo largo de nuestra vida.
En la base de nuestro cuerpo se encuentra el banco de datos que denominaremos «tribal» porque es el que guarda la memoria de la especie y de las generaciones que nos precedieron. Corresponde, desde el punto de vista físico, a la zona coccígea y los miembros inferiores. En el aspecto ideológico, representa la religión en que nos educaron, las costumbres sociales, la ética, la ideología política, influencias militares, sentimiento de orgullo nacional, etc.
En lo referente a la historia personal, registra el período de vida comprendido entre los 0 y 7 años de edad, período de máxima influencia magnética. Está relacionado con la historia de la primera infancia, con la seguridad básica. Se relaciona también con las habilidades atléticas y la disciplina física.
Si este banco de datos está en equilibrio, el individuo tiene raíces fuertes. Si no lo estuviera, es posible que tenga ambiciones pero no pueda llevarlas a su concreción. El individuo que tiene poder para encontrar oportunidades, se halla en equilibrio en este primer nivel.
Si la opinión externa tiene mayor peso que la propia, es posible que este banco de datos tenga fallas importantes. Si una persona se siente segura, su sistema inmunitario está fuerte. Tiene el poder de sanarse.
En el arquetipo de la tribu, la prioridad es la lealtad antes que el amor; las situaciones de la vida emocional no se registran como importantes. Las expresiones del amor están referidas a dar alimentos, abrigo y proteger del peligro exterior. Una frase posible: «traté de que fueras fuerte para defenderte del mundo externo», para describir lo que una madre y/o padre consideran su forma de amar.
Las formas del pensamiento tribal se detectan en el lenguaje que emplea un individuo; por ejemplo: «porque mi familia lo dice y/o hace». Desde el punto de vista magnético, esa persona tiene muy pocas oportunidades de curarse de una enfermedad que la tribu considere como «terminal». Se trata de un individuo que abdicará de tener su propio sistema de creencias para adoptar el de la tribu y darle el poder de decidir sobre el desarrollo de su enfermedad.
Algunas ciatalgias, los problemas en las piernas, los trastornos en la zona del sacro-coccix, la falta de armonía física y la mayoría de las enfermedades crónicas están relacionadas con las fallas en este primer banco de datos. Se trata de presiones relacionadas con la tribu; el individuo siente culpa por no cumplir con los mandatos de la tribu y lleva todo ese peso en la parte baja del cuerpo. Suele ser presa fácil de las epidemias, de las crisis sociales, incendios y accidentes de toda clase.
El segundo banco de datos influye sobre los órganos genitales, la columna sacro-lumbar, las caderas, la vejiga y la parte baja de los intestinos. Con referencia a los valores físicos, se relaciona con el dinero, la propiedad privada, el consumismo, las inversiones, todos los asuntos territoriales y ambientales.
Las posesiones en el mundo material conducen a los apegos o ataduras, que tienen su propio magnetismo y que a su vez generan cada vez mayores apegos. La publicidad en general está dirigida a ese banco de datos, donde a su vez se alojan los temores en el aspecto de la vida económica. Todos los asuntos del poder externo residen en este nivel, tales como el poder físico, el poder del dinero, la autoridad financiera y la autoridad de las armas. Los asuntos de control entre personas y con el medio que los rodea están en relación con este segundo banco de datos. Las «violaciones» magnéticas, el desconocimiento de los límites, la violación de derechos, pertenecen a este nivel.
A medida que evoluciona nuestra conciencia nos vamos moviendo a través de niveles de poder físico, mental, espiritual. Las personas pueden adquirir el poder de crear la vida que desean y también pueden tener el poder de crear una buena salud.
La falta de poder en los asuntos financieros conduce al debilitamiento de los músculos en la zona lumbar. Si un individuo pierde el poder de protegerse a sí mismo, puede caer en estados depresivos. En este banco de datos reside el centro de la venganza, pide justicia y orden cuando una persona puede sentir que le han quitado su poder. La pérdida del poder puede conducir a la pérdida del apetito sexual.
La comunicación magnética puede alertarnos del peligro si le damos más poder que al pensamiento material.

por Prof. Graciela Perez

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