LAS CONDUCTAS CON EL DINERO

El Dinero

El dinero es una corriente de energía vital creada desde planos superiores para darnos un elemento que ayudará a nuestra evolución. Por problemas culturales crecimos con conceptos erróneos con respecto a él.
Se nos ha repetido siempre que lo espiritual y lo material eran dos cosas reñidas entre sí; nada más alejado de la realidad, ya que el dinero está presente en todos nuestros actos. Se dice que cambia a la gente, que da poder, que todo lo puede, se le llama «vil» atribuyéndole las malas conductas; es común oír que «mató por dinero» o «robó por dinero».

UN PAPEL nunca podría ser el responsable de nuestras acciones.

Roba quien es capaz de robar y mata quien por evolución es capaz de matar. Los griegos decían que cuando los Dioses querían enceguecer a un hombre les daban dinero y poder.
Nada fue creado en vano; detrás de cada elemento hay una tarea de aprendizaje imprescindible para nuestro crecimiento.

Venimos a este plano a APRENDER, no a padecer.

Cuando hay padecimiento es porque no hay comprensión de lo que se esta viviendo por lo tanto no se aprende, entonces se va a repetir el conflicto tantas veces como sea necesario hasta resolverlo. 
El dinero es energía vital que recorre el planeta al igual que la sangre recorre el cuerpo físico.

Por qué el dinero nos falta y la sangre no?

Porque la sangre fluye naturalmente, sin nuestra intervención y al dinero lo manejan nuestros mandatos mentales, en especial el miedo.
Los conflictos con el dinero es una resultante, es un indicador de algún problema a otro nivel. Generalmente los mismos conflictos que vivimos a nivel material se reflejan en nuestro mundo emocional.
Veamos como funciona nuestro inconsciente:
Si se activa un:
Temor
Este acciona
Temor
Estos a su vez generan:
Temor
Estos
Temor
son:
TemorTemorTemor
TemorTemor

La mayoría de estos juegos mentales son inconscientes. Si bien algunos se pueden conocer, no siempre se sabe exactamente que patrón de conducta tienen detrás. Teniendo como base el cuadro anterior trataremos de analizar cada una de las posibilidades.
Hay que tener muy claro que a nivel Karmático los inconvenientes con el dinero pueden existir como consecuencia de un mal manejo anterior que, por supuesto, venimos a corregir.

El Avaro

Es un ser básicamente dominado por el miedo, cree que a mayor cantidad de dinero, mayor seguridad.
Generalmente guarda «por si le pasa algo», siempre es negativo, quiere estar «preparado» por si se enferma, tiene alguna pérdida importante de cualquier índole, muertes, accidentes o algún tipo de desgracia.
Con este tipo de pensamientos crea a su alrededor un malestar continuo ya que el miedo se está retroalimentando siempre, por lo tanto cada vez va a ser mayor.
Llega a tener fortunas que no puede calcular y sigue viviendo miserablemente. Esto sucede porque espera la fuerza y el poder desde afuera, cuando esto es interno y nada externo modifica una conducta cuando es alimentada desde el patrón mental.
Este ser está incapacitado, desde su estructura mental, para disfrutar. Debe entender que por más dinero que tenga, su sensación de inseguridad no cambia a menos que trabaje para ello.
Debe aprender el manejo del dinero entendiendo especialmente que es una corriente de vida y por lo tanto no debe resguerdarse para nada negativo.
El guardarlo, acumularlo y especialmente cuando esto se hace desde consignas mentales negativas, genera un cúmulo energético acorde a la que se utilizó, que lo único que atrae es un aumento en sensaciones emocionales, que impulsa a seguir con la conducta, así se alimenta la sensación y se entra en un círculo vicioso que cada vez es más grave.

El Despilfarrador

En este caso pese a ser el opuesto del anterior, debemos recordar que hay una Ley de Polaridad que dice que los opuestos son iguales.
Generalmente estamos ante una persona que no puede retener el dinero, gasta más de lo que debe, hasta llegar a lograr su destrucción a nivel material, conscientemente, sin poder evitarlo.
Si estudiáramos sus antecedentes familiares es casi seguro encontraríamos personas muy allegadas a él con características de avaro.
A nivel inconsciente tiene el mismo miedo, solo que lo expresa por el opuesto:

El avaro tiene miedo a no tener dinero.

El despilfarrador tiene miedo a tener dinero y por eso parecerse a… (identifica al dinero con la persona a al que no quiere parecerse, sin darse cuenta que por estar actuando en el opuesto, está siendo igual).
Esta es la causa por la cual, a veces, grandes fortunas se destruyen en muy poco tiempo cuando la persona a cargo de ellas corresponde a estas características.
En realidad, no quiere cerca al dinero por creerlo el causante de desavenencias, que solo provienen del miedo.
Tiende a tener conductas en las que se demuestra una «falta de responsabilidad«que no es más que una forma de bloqueo que le impide ver de antemano las consecuencias de sus actos, y así los viera, no puede evitar el accionar.

 La Pobreza

Es un mecanismo de defensa de patrones mentales que están en el inconsciente; esta consigna si bien se podría estar notando en el aspecto material sin dudas también se expresa en los demás mundos.

En el mundo mental el patrón predominante es la desvalorización, juega en su interior con una constante sensación de «no sirvo» o «no puedo«. Por esto activa, a veces, juegos muy fuertes de exigencia y de auto- exigencia.En el mundo emocional generalmente siente que no lo quieren, tiene sensaciones de soledad, de abandono, por esto es demandante con sus afectos.
Es como si nunca le alcanzara lo que le dicen o le dan como muestra de cariño, sobre todo cuando se trata de las personas más allegadas.
En su interior nunca cree demasiado en cuanto lo quieren.

Nunca tiene en cuenta su esfuerzo ni su sacrificio.

No repara en los límites de su cuerpo físico y a la hora de hacer valer su trabajo es posible que no sepa cobrarlo.
Se rodea de personas exigentes, por lo cual vive exigido al máximo en todas sus áreas. Como es imposible que pueda cumplir con todos los compromisos que tiene, sacrifica todo lo que debe hacer por sí mismo.
Esto hace que cada vez se desvalorice más, porque estas actitudes funcionan como una suerte de auto-castigo, que generan a la vez que alimentan los «no me merezco«.
Es una sumatoria de conductas sin fin que se retroalimentan a sí mismas.
Llega a convencerse de que nada bueno le puede pasar, o que «lo bueno dura poco» con lo que genera vivir siempre en una larga lista de carencias a las que determina como normales.
A partir de esta consigna se asegura desde el inconsciente vivir en la pobreza.

El comprador compulsivo

La compulsión es un mecanismo de defensa de patrones mentales que funciona como reaseguro de sufrimiento.Funciona en las compras como en la comida, en el fumar, en el beber o cualquier actividad que emprenda el ser que se encuentra activado desde esta conducta y lo sostiene en un continuo malestar.

En un comienzo aparece como un auto-castigo para luego transformarse en una auto-destrucción si no se lo detiene.

El ser dice por ejemplo:

«voy a comprarme algo, «para gratificarme«

Entonces sale compulsivamente, en general, con su tarjeta de crédito y comienza a gastar sin control.
Con esto se asegura a nivel inconsciente un grave problema con los compromisos que asume por lo cual queda impedido de disfrutar todo lo que compró.

O sea, aquello que comenzó como un regalo, se transforma en un cúmulo de sensaciones, enojos y críticas que terminan en una culpa más.

Dentro de esta clasificación también encontramos al que llamamos jugador en este caso como llegan a perder cosas que perjudican a los seres que más quieren, la sensación de culpa es aún mayor.

Una de las cosas que hay que tener más claro es que las conductas compulsivas son inconscientes, si bien hay un conocimiento consciente de los hechos, se tiene la sensación de no poder controlarlas. De hecho es así, ya que el verdadero motor es la necesidad de dañarse que generan las culpas.

Los actos tenen características de hábitos, funcionan como actos mecánicos «involuntarios» de los cuales no se tiene registro en el momento de efectuarlos, por eso un fumador puede encender dos cigarrillos a la vez.

El primer trabajo a realizar está en hacer consciente todos los hábitos…

 NO ME IMPORTA EL DINERO

Después de ver esta frase solo falta saber si quien la dice:

TIENE DINERO o NO

SI TIENE DINEROHA LOGRADO LA META DE APRENDIZAJE MáS IMPORTANTE CON ESTA CORRIENTE DE VIDA.

¡EL DESAPEGO!

Con lo cual nunca le va a faltar ya que el flujo del dinero está manejado desde la frecuencia suministro y al no intervenir, su llegada está de acuerdo a lo que quiere tener. FELICITACIONES.

 

SI NO TIENE DINERO

: quiere decir que algo está impidiendo la comunicación con el dinero, hasta se podría estar juzgando con conductas parecidas a la de la pobreza.
Muchas veces se dice «no me importa» cuando se siente que algo nos supera.
Significa que esta frase puede estar ocultando un «no puedo» o un «no sirvo«, con lo cual se estaría ante la presencia de un patrón de desvalorización.

NO ES POSIBLE QUE NO INTERESE ALGO
QUE ESTA PRESENTE
EN CADA ACTO DE NUESTRA VIDA

Pueden existir consignas que disocian lo material de lo espiritual incluso clasificando como malo o bueno.
Se debe incorporar la idea de que todo se complementa, en cada elemento hay un aprendizaje.
Si analizamos que el dinero está presente en todo, que no hay nada gratis, siempre hay un costo cuando algo es gratuito para alguien, es porque lo que vale lo está pagando otra persona.

Paradógicamente quien dice:
«no me importa el dinero«, si lo tuviera, ayudaría a mucha gente.
Cuando se ha analizado esto se puede ver que esa frase podría estar encubriendo un «no me merezco».

por Lic. Anacelis Castro


EL DINERO Y NUESTRAS CREENCIAS

Lo que no podemos ver de este mundo es muchísimo más poderoso que cualquier cosa que podamos ver.

Pensemos en un añoso y gigante roble. Usted lo ve gigante, bien plantado, enraizado y contundente. Ahora bien; vino un fuerte viento y lo arrancó, lo hizo volar. El viento es aire. Bien. Usted, al aire, ¿lo ve? ¿O más bien ve sus efectos?

Como dicen los Maestros: «es el viento el que mueve al árbol». Entre los dos, gana el invisible. Como siempre. Aunque usted se resista a creer.

Tomemos al ejemplo de la electricidad además del aire. Ambos se parecen pues son energías contundentes e invisibles. Sí podemos ver sus efectos, pero no las podemos ver a ellas. No obstante, no podemos negar su existencia.

Negar el poder de lo invisible nos producirá más tarde o más temprano problemas: ¿Por qué? Porque estamos yendo en contra de las leyes de la naturaleza, según las cuales lo que hay debajo del suelo (lo invisible, la semilla) crea lo que está por encima de él (lo visible, los frutos).

Como formamos parte de la naturaleza, no estamos por encima de sus leyes. Por consiguiente, cuando nos alineamos con dichas leyes y trabajamos en nuestras raíces – nuestro mundo interior – la vida fluye armoniosamente.
Parte de la armonía natural implica que el hombre fluya con las energías básicas, las energías que gobiernan la supervivencia. Y el dinero es una de ellas.

El dinero es la energía de supervivencia por excelencia.
Que la energía dinero aparezca en nuestra vida manifestada (en lo externo) tiene que ver con lo in-manifiesto, o sea, lo invisible, nuestro mundo interno.
¿Cree usted acaso que el dinero es visible? Bueno, lo es ¡en una minima parte! Por ejemplo: Los miles de miles de millones que existen en cada banco del mundo… ¿usted cree que existen en forma constante y sonante? Permítame decirle que no.
¿Cree usted que existe una caja llena de billetes para cada cliente de cada banco del mundo? Por supuesto que no es así.
Del dinero, lo único que vemos es un porcentaje mínimo. La suficiente para sostener el flujo diario de circulante necesario.

Ese dinero que se manifiesta en papel es la representación de una creencia individual y colectiva.
El que tiene millones de pesos, es el dueño de esos millones pero no tiene a todos los miles de millones de billetes que hacen a esa suma; simplemente porque esas cantidades no existen fijas en ninguna parte.
Repito: el dinero en su mayor parte es una creencia. Es un acuerdo tácito entre muchas personas, una cosa que damos por hecha. Pero nunca dudamos de que si nuestra cuenta corriente dice que tenemos 100 pesos en ella, al ir a extraerlos pueden no estar.

Si a nivel masivo comienza a fluir miedo y ese acuerdo tácito se quiebra, la energía miedo comienza a contraer a la energía dinero y vemos algo que afortunadamente, no sucede todos los días y es que el banco, no tiene dinero para darnos.
De hecho, el circulante, el que usted ve es sólo un 4 % de todo el que circula en el mundo. Esos billetes hoy están aquí, luego van a otro lado. Es una energía de circulación, no de acumulación.

Como toda energía, cuando se la intenta detener, frenar su flujo, ¡aparecen los problemas!
Se insiste: tener dinero en una cuenta no implica que el dinero esté físicamente en ella. No obstante, usted sabe y tiene todos los comprobantes que declaran que usted posee tanta cantidad de dinero en esa cuenta.
Esto es tan así que el día que usted quiere retirarlo debe avisar con anterioridad al banco para que la institución lo colecte y lo ponga de manifiesto. Hasta que esto no se produzca, usted lo único que tiene es un papel que dice que en su cuenta existe tanto dinero. Y usted lo cree. Y el banco lo cree. Entonces funciona.
¿Por qué? Por que el dinero es una creencia.

En función de estos nuevos paradigmas, usted debe saber que es posible desmantelar las semillas que hacen que en el plano externo usted manifieste poco o mucho de este fruto.
Si a usted el dinero le fluye abundantemente, es señal manifiesta de que usted está alineado con lo que es, es decir, con un universo que es abundancia infinita, entonces existe consistencia entre usted y las leyes de ese Universo que es sólo abundante. Infinitamente abundante.

De lo contrario, si usted experimenta carencia, hay algo que está fuera de sintonía o desalineado con lo que es.

Ahora bien, más allá de dónde esté usted parado hoy, de su edad, de sus posibilidades, de su historia personal, le digo: Es inútil poner la atención en los frutos que ya hemos cultivado pues no podemos cambiar los que ya cuelgan del árbol. No obstante, sí podemos cambiar los frutos del mañana.
Para hacerlo, deberemos trabajar debajo del suelo y operar en el campo de las raíces. Nuevamente, su mundo interno.

Puede decirme y lo escucho a diario, que ha probado con ingentes cantidades de cursos sobre abundancia y prosperidadley de atracción, etc. etc. Lo sé. No es que no funcionen. Solamente que no funcionan para la mayoría de los mortales.
Si funcionaran para todos estaríamos caminando entre ricos y dichosos. Nos toparíamos con personas abundantes, prósperas y plenas cada día, sin embargo, lamentablemente, ésta no es la realidad. Al menos en la mayoría de los casos.

Razones para esto hay.
No vivimos en un único plano de existencia. Vivimos en – al menos – 4 esferas distintas, a la vez. Plano Físico, Mental (cognitiivo), Emocional y Espiritual. Lo que no advertimos es que la esfera física es simplemente una impresión de las otras tres.
La impresión es una manifestación en el mundo visible de un software o programa que se encuentra implantado en el plano invisible, en el campo quántico.
En nuestra vida, todo es un resultado. El dinero en su billetera lo es. Su falta también. El dinero es el resultado manifiesto de softwares que están activos, son las semillas que plantamos.
No sólo nuestro flujo de dinero es un fruto, también lo es nuestra enfermedad, nuestro sobrepeso, nuestras malas relaciones, nuestros problemas a repetición, etc.
En consecuencia podemos concluir que si las cosas no van bien en nuestra vida exterior (plano visible) es porque tampoco están bien en nuestra vida interior (plano invisible).

Siempre estamos a tiempo para sembrar, así como también para arrancar las semillas que plantamos en forma inconciente, aleatoria y sin enfocarnos en los frutos.
Tal vez usted ni siquiera se detuvo alguna vez a preguntarse qué semillas está usted plantando. Es muy posible, porque vivimos en piloto automático. Pero a partir del 2012, los paradigmas se dieron vuelta, los tiempos y los espacios se modificaron, las leyes que fueron, ya no son.
Lo invito a que se dé de baja a lo viejo, a lo que ya no es y se dé de alta a la nueva vibración, hecha no de sacrificio y fuerza sino de inteligencia e información.

Pregúntese. ¿Qué software estuvo usted activando en su vida?
Para saberlo, simplemente vea lo que hay manifestado en su cotidianeidad. ¿Hay mediocridad, frustración recurrente o carencia de lo que sea?

En el universo la ley es abundancia de todo lo bueno. No hay otra versión. Hay una única versión la cual da creación al universo. El campo quántico.
No existe la carencia. Si no lo cree, lo invito a que observe a la naturaleza y a su repetición perfecta en forma infinita.

La carencia de algo es real porque es fruto de vivir en un universo paralelo, limitado, inventado por la masa crítica de personas que creen en la carencia.

por Ani Bel
Psico-Neuro-Educadora
Coach Ontológico

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