EL ESPÍRITU DE LA SEXUALIDAD

La metafísica de lo erótico

El cuerpo es un templo, un lugar sagrado, es el espacio donde el universo hace su reverencia.
El sexo, cuando es sagrado, integra la mente y el cuerpo, como una celebración a la vida misma. Y refleja la manera que juegan las energías de dos personas que se encuentran para amar.
Cuando se descubre que el cuerpo es el templo del alma la sexualidad se convierte en una gran puerta hacia posibilidades para el gozar de un modo trascendental. Quizás no sea un sendero para todos, pero sí es el camino único para aquellos que desean alcanzarlo. Para lograrlo existen ejercicios y técnicas que puede realizar la pareja como complemento del acto sexual.

El poder de la verdad

El poder de la palabra tiene mucha fuerza espiritual y concreta en una relación, por eso es importante que la pareja realice el siguiente ejercicio: Tomen asiento uno frente al otro y, por turnos, hagan las preguntas que necesiten para aclarar o evaluar con detenimiento cómo está funcionando el vínculo erótico y afectivo para ambos. Cuando uno de los amantes responde, traten de agradecer cada respuesta, porque es una forma de abrirse y aceptar mejor la entrega del otro.

Las preguntas pueden ser:

  • ¿Qué esperas de nuestra relación que hasta ahora no hayamos alcanzado?
  • ¿Sientes que cuándo te acaricio toco tu corazón?
  • ¿Percibes que todo lo que hacemos ayuda a nuestra evolución?
  • El goce que sentimos unidos es total, pero ¿todavía hay más para entregar?

Procura que las respuestas sean cortas, por ejemplo:

  • «Todos los aspectos de mí mismo en la relación han sido hasta ahora…»
  • «Deseo establecer una relación más íntima…»
  • «Busco sentirme más pleno y voy logrando contigo…»

Continúen repitiendo la misma pregunta hasta que no haya nada más que decir sobre ese tema. Cuando finalicen, traten de encontrar los puntos que comparten y aquellos que resultaron más importantes, conmovedores o sorprendentes. Si realizan este ejercicio con frecuencia sentirán una comunión interna entre ambos.

Rituales amorosos

Los rituales sexuales pueden tener efectos maravillosos en una pareja. Y la experiencia de realizarlos como actos creativos y verdaderos puede cambiar hondamente el sentido de hacer el amor.
El ritual tiene la función de nutrirnos pero no necesita adoptar un carácter formal. Por eso deben ser simples y atractivos desde un punto de vista estético y espiritual. Flexibles. Que todos los sentidos se encuentren involucrados.

Las cosas se pueden hacer son:

  • Compartir una ducha con aromas exóticos.
  • Masajes descubriendo las zonas más eróticas.
  • Cantar juntos, bailar o componer música.
  • Meditar o rezar antes de iniciar otro tipo de contacto.
  • Realizar una relajación mental y corporal que permita abandonar lo mundano y tomar conciencia de su legítima naturaleza.
  • Trabajar con la energía a través del funcionamiento de los chakras.

Se debe cambiar el ritual cuando no consigue el efecto deseado o aquel que la pareja busca. La duración y la frecuencia de los rituales deben ser determinado por ambos. Ya se trate de rituales energéticos o eróticos, lo que se pretende es crear un espacio en el que los amantes se unan mediante la experiencia sagrada del sexo.
Un vínculo sexual es un movimiento misterioso de energías que se combinan en muchas dimensiones.
Acéptate a ti mismo y a tu amante. Mueve tu sensibilidad con profundidad, con lucidez, con amor, con comprensión y llegarás a penetrar en el espíritu del sexo.

por Mabel Iam

SEXUALIDAD SAGRADA

La actividad sexual ayuda a elevar la conciencia. Toda la Humanidad la recibe. Los seres humanos estamos tan unidos que somos como un átomo dentro del cuerpo. Éste forma una célula y los conjuntos de células, forman un cuerpo.

El Sexo es una Actividad Sagrada, porque se están utilizando energías que representan al Poder Creador.

Ese Poder Creador o energía vital, tiene que fluir. Esa fuerza puede ser reprimida o permitida por el ser. Si fuera reprimida, siempre, igual se va a manifestar de alguna manera, pero esta manera, va a mostrarse de forma negativa.
Cuando no se permite que esa energía fluya normalmente, se va a ver reflejada en los «Juegos de las Relaciones».
Esto es porque la Energía Vital es la que mueve todo lo que es acción. Cuando no existe una buena relación sexual en una pareja, esa energía que se va a encontrar reprimida se expandirá por otras vias, formando nudos o barreras que, seguramente, crearán dificultades en la comunicación vincular de todo tipo.

Como dijimos anteriormente, la energía sexual es una energía vital; al estar presente en todos los órdenes de la vida, también se va a manifestar en todo tipo de vínculos, no sólo en las relaciones de pareja. Es entonces cuando aparecen las contradicciones, los diálogos cruzados, que luego llevan a discusiones y los conflictos.

La sexualidad y los vínculos

Cuánto más creativa es la persona, más energía sexual contiene.
Esta energía sexual, que es una de las fuerzas más poderosas del Universo (sino la más poderosa) se encuentra presente en todo el Universo.
Practicamente, podríamos decir que todas las relaciones o los vínculos están conectados con esta energía, y se la relaciona con la fuerza de la Kundalini. Es la energía vital de la materia, lo Femenino, aunque el Universo trae su propia energía sexual, lo Masculino.
Se dice que la Kundalini de la materia es de color rojo, mientras que la Kundalini del Universo es de color dorado. La Luz y la Materia.

Energia sexual – Tensión sexual

Entre las personas se produce diferentes tipos de atracciones, dependiendo del nivel en que la Kundalini de cada uno de ellos esté asentada. Se dice que muchas parejas, en un principio del conocimiento entre ambos, solían pelearse continuamente. Luego apareció y reconocieron un nivel de atracción que se convirtió en afecto, y luego en Amor.
Esto sucedió porque en ese principio del conocimiento entre ambos, se produjo una especie de choque y enganche entre sus energías sexuales que no se reconocieron, porque actuaban a un nivel inconsciente.
A esto se le llama Tensión Sexual.
Este enganche, al no poder ser reconocido como Poder de Atracción, realizaba un Principio de Repulsión, que es su opuesto.
Luego, esta movilización de energias sexuales de deseos no reconocidos concientemente se estabilizó, se procesó, y pudo entonces comenzar a emerger la verdadera emoción, que es el deseo sexual. Es decir, lo reprimido provocaba la ira y el enojo porque, en realidad, no se podía tener el objeto del deseo.

La sexualidad y las relaciones físicas

En toda relación sexual física se pueden producir varios tipos de conexión, que van a estar diferenciadas por el tipo de evolución del individuo y la entrega que cada uno de ellos produzca, dje acuerdo a ese nivel de evolución.
En la relación carnal básica y pura, van a estar afectados sólo los instintos. Es disfrute genital.
En la relación carnal y emocional baja se involucran los instintos más sutilizados, aunque pueden estar incluídos generalmente los apegos, la sobreprotección y el abandono. Es disfrute genital y emocional.
En la relación carnal emocional y mental, además de estar involucrados los anteriormente dichos, pueden influir los estados de dominación o sumisión que cada uno de los integrantes maneje. Es disfrute genital, emocional y mental.
En la relación carnal, emocional, mental y espiritual, es decir, donde se expresa el Verdadero Amor sin condiciones, se produce una conexión total y absoluta, donde el individuo se conecta directamente con las Fuerzas Elevadas del Universo y se transforma en su propio Dios Creador. El disfrute se transforma en Gozo Puro y Maravilloso.
Es aquí donde se realiza un intercambio entre las parejas, en la que ambos se benefician, porque se produce un Complemento Perfecto.
El intercambio es de la energía Poder y de la energía Amor. El varón entrega su Poder a la mujer a través de su chakra básico y la mujer entrega su Amor al varón a través de su chakra cardíaco. De esta manera se produce un Circuito Amoroso y Energético sin parangón, donde ambos sólo pueden beneficiarse. Pero no sólo se beneficia la pareja, en este caso, sino el Universo todo, porque la energía liberada es tan fuerte y potente, que se expande desplegando la fuerza de la Kundalini hacia todos lados, produciendo la Creación de todo lo Bueno.
Recordemos que el llamado Big Bang fue una Gran Unión Cósmica que realizó como gran producto al Universo.

Intercambio energético en las relaciones sexuales

En toda relación sexual se produce un intercambio de fuerzas, desde los Masculinos a los Femeninos, y viceversa. En este intercambio todo lo que está guardado en ese especie de estante que es un Centro de Energía, va a pasar al compañero con quien se está teniendo la conexión sexual. Tanto lo positivo, como lo negativo.
Por este motivo habria que tener sumo cuidado en este aspecto, ya que podríamos engancharnos con energías no deseadas que pertenecen a otra persona y que, a través de esa conexión, podemos incorporar en nosotros.
Por el contrario también, a través de una buena relación sexual, se pueden intercambiar las Energías Virtuosas, y de esta manera beneficiar notablemente al compañero.
Lo importante sería comprender que en una relación sexual estamos moviendo fuerzas que pertenecen a niveles muy altos de potencia. Por tanto, se requiere adquirir un gran respeto por las mismas. Estamos utilizando Energías de Dios. Las mismas con las que el Divino Supremo ha creado al Universo.
Eso nos convierte en Dioses humanos, al usar beneficiosamente y a través del Amor, la Fuerza de la Divinidad. Si en cambio manipulamos esa Fuerza Divina con fines puramente instintivos, estaríamos bajando nuestra protección natural heredada por Dios.

Energía sexual – El orgasmo

Energéticamente hablando, el hombre es Fuego y la mujer es Agua. El hombre necesita conquistar, y la mujer necesita ser conquistada.
En esas actitudes la energía vital comienza a actuar y a energizar al ser de tal manera que sus hormonas comienzan a funcionar, y a rejuvenecer al ser. El individuo se completa con la energia vital que recibe, y todos sus órganos se benefician con ella.
En el Taoísmo se dice que la fuerza del agua vence a la roca, y cuando el agua se une con el fuego, los cielos y la tierra se conectan con los secretos de la Creación.
En una relación sexual donde el Amor se encuentra presente, se produce un intercambio de energías donde el hombre entrega a la mujer Energías de Fuerza en el momento del orgasmo, a través de su chakra básico. La mujer, por su parte, va a potenciar estas fuerzas por medio de las energías superiores de su chakra cardíaco, y se las devuelve al hombre energizadas con la Energía Amor. En este momento se unen sus órbitas microcósmicas, y ambos se benefician con las Energías Universales.
El orgasmo, cuando se realiza entre seres que manejan la Energía Amor, genera la creación de fuerzas electromagnéticas que pueden producir un impacto tan grande a nivel energético que va a promover un estado de unión y entrega a la Vida. Se produce un estado místico que genera algo así como una pequeña llama, la Creación, que va a sanar y nutrir el sistema nervioso y desbloquear el campo energético de los dos participantes de la pareja.
Esta Llama verdaderamente quema lo negativo que se encuentra en ese lugar, y anula o destruye las formas pensamiento negativos que pudieran allí encontrarse. Representa la unión de dos conciencias, su potenciación, y hasta el Universo se beneficia.
Por este motivo, tener una pareja significa tener más responsabilidad, ya que el pensamiento y la atención será para los miembros de esa pareja como un todo, y no para cada uno por separado. Esto no tiene nada que ver con el espacio que cada miembro de esa pareja se dé a sí mismo y al otro. Ya que esto es, precisamente, una de las reglas más importantes a tener en cuenta, el espacio, que es el respeto hacia cada uno.

La androginia

En el Ser Evolucionado, el proceso natural de su evolución como ser humano, es la Androginia.
Este proceso es un camino lógico que el individuo tiene que transitar para cumplir con todas las Leyes que debe aprender a gobernar en el dominio de la materia.
Está relacionado con su parte física, extrafísica o metafísica, con el desarrollo y purificación de sus chakras, y con la conexión y evolución indispensable que hace entre las hormonas que segregan sus chakras y los órganos sexuales. Estas hormonas que se segregan, van a estar relacionadas con una determinada Geometría que forma entre uno de sus centros y las gónadas.
El individuo evolucionado ha pasado por determinadas pruebas, que le permiten seguir subiendo por los escalones de la Evolución hasta conseguir la tan ansiada Armonía y Equilibrio entre sus polaridades. Éste es el equilibrio que nuestros Hermanos Mayores ya han conseguido, y que la especie humana debe aprender ahora.
Los pasos que nos llevan a la Androginia van a estar de acuerdo a los escalones que el ser ya ha ascendido. Esta escalera de la evolución va a tener que ver con los nudos que el hombre tendrá que aprender a desatar. A través de ellos, va a trascender las barreras que la materia le impone, hasta alcanzar la Espiritualidad Plena.

por Beatriz Seibane

La moral victoriana comenzó a disolverse hace ya más de setenta años, al principio paulatinamente, la época del charleston fue un destape. Occidente guiado por el consumo, el avance tecnológico, la divulgación científica y los fast food, comenzó a desmerecer todo lo aprendido, todo lo trasmitido por las costumbres de los padres y abuelos. Los misterios entonces pasaron a ser devorados por la ciencia o, en otros casos, a pensarse como ideas falsas producto de la ignorancia pasada.

En la misma canasta se guardó a la sexualidad recatada, y el mal llamado «Amor Libre» pasó a convertirse en otro bien de consumo. Incorrectas interpretaciones del profundo análisis de Sigmund Freud, fueron divulgadas y, así, se convirtió en moneda corriente que había que tener relaciones sexuales a toda hora y a toda costa, parecía una panacea que resolvería todas las angustias y las neurosis.
Era necesario soltar inhibiciones y represiones, en pos de una expresión espontánea del ser humano, con la consiguiente expansión de la creatividad. Pero el consumo ha desviado, junto con los consumidores, el sentido, convirtiendo en una máscara lo que hubiera sido esencial.

Existe hoy en día una identificación con la búsqueda de placer y satisfacción, al mismo tiempo que se desmerece la soledad y los espacios en blanco. El tiempo debe ser utilizado en su totalidad. La satisfacción garantizada que ofrecen tantos avisos publicitarios nos alertan acerca de la «necesidad» actual en las personas.
Sin embargo, casi nadie está satisfecho y, menos aún, pleno.

La sexualidad ocupa gran parte del interés de la sociedad, cada vez hay mas libros de divulgación, científica y no tanto. Las revistas, programas televisivos y radiales siguen insistiendo con los puntos G, la mayor efectividad en la consecución del tan mentado placer, cómo lograr erecciones prolongadas y orgasmos múltiples.
La edad de iniciación sexual es cada vez menor, o sea, más precoz. A la vez que es tan importante, ha perdido por completo el valor y el sentido. No tiene trascendencia tener una relación con un otro, es parte de una salida, de un programa.
También existen parejas que se aman y, aún así, el deseo se va apagando con los años. Y consultan, otros se resignan, otros buscan alternativas externas a su relación.

¿Qué es lo que está pasando en Occidente?
Estamos en una etapa previa a una crisis, la caída de los principios que rigieron para los vínculos desde la década del ’60. Ni siquiera la espiritualidad resurgente pudo dar una salida a este problema, ya que el movimiento New Age también fue devorado por el consumo y nos encontramos con su propio shopping. Entonces inundan las librerías y resto de medios, con información acerca del Tantra, como una nueva panacea. Sin duda nos vamos acercando a algo, pero no se está teniendo en cuenta que existen profundos nudos a desatar, que hay una humanidad confundida en el propósito de su existencia, así como en aquél que da lugar a una relación de pareja.
La mayoría de las personas se vincula con un otro, para que le dé satisfacción, para que lo llene o complete su mitad errante. El vacío existencial del que tantos filósofos han dado cuenta, «debe ser llenado». La experiencia demuestra más tarde o más temprano que este camino, así recorrido, no alcanza el resultado deseado, anhelado incluso como «una garantía de».

Uno de los problemas, es, justamente, la búsqueda de garantías, veamos que incluso se las extiende cuando se realiza una compra. Esta búsqueda, así, sugiere mas bien un intento de anulación del vacío, la incertidumbre, el misterio, o sea, la aventura de estar vivos.
Y, ¿qué nos invita a vivir la sexualidad sino es, en principio, la VIDA? Justamente la Vida proviene de un encuentro sexual. Bert Hellinger dice incluso que es más importante que el Amor, ya que genera consecuencias, otra vida, que un amor no consumado no tiene.
Toda la divulgación científica de estos tiempos intenta arrasar con los misterios, y el sexo es misterioso aún. No alcanza toda la bibliografía existente para revelar a quien no lo vive, el secreto entrañable que encierra.
El sexo, en su verdadero sentido, es sagrado. Así como lo es la verdadera unión de un hombre y una mujer. No hay lugar en el mundo en el que no se la ritualice. Los casamientos se acompañan con una ceremonia en cada rincón del planeta, reconociendo un lugar a un algo más que interviene en el encuentro, y a la suma importancia que reviste a ese acto. La unión, el encuentro entre macho y hembra genera energía. No hay creación en el Universo, que no sea llevada a cabo sin esta generación. La electricidad, que es el máximo exponente con el que contamos para evidenciarlo, nos lo demuestra a diario. No habría energía, no habría LUZ si no hubiera esa ligazón.
También el sistema nervioso es eléctrico. La vibración que sentimos en nuestro cuerpo, también es electricidad. Estamos entonces aludiendo a una fuente infinita de vibración. Esa vibración es el Amor.

Seguramente el sentido de un encuentro sexual entre dos géneros, está ofreciendo, cada vez, la oportunidad de rozar la creación, al menos, de unirse a esa magnificencia que es el contexto mayor del cual todos formamos parte. Por eso, buscar una satisfacción, el placer, es sólo un sucedáneo que, lo único que va a provocar, es, a la larga, el efecto contrario.
En principio, el ir tras un efecto o un resultado, como, por ejemplo orgasmos, es absolutamente al revés del sentido que tiene el encontrarse con un otro, en el Amor. Convertirse en Amor. Ser. Si se ES, se Es Amor.

La sexualidad es sagrada, ambos participantes se consagran al Amor. Se dejan mover por el Movimiento. Aún si la relación no es estable, es un acto de consagración. Cuando esto no es así, se producen serias alteraciones de conducta, a la larga, adicciones a vínculos o al sexo, y ansiedades generalizadas, estrechez. Podríamos pensar que éste es el origen de la insatisfacción reinante en la mayoría de las personas. La falta de plenitud, proviene en principio, de no estar a pleno, presente, con los sentidos expandidos y el Sentido despierto, en el momento de mayor intimidad, compartiendo la desnudez con el otro más significativo.
También es notorio cómo se inhibe el funcionamiento del sistema nervioso, ya que se adormece e inutiliza un circuito completo de circulación. Cuando estamos remitidos solamente al placer, nos movemos dentro de un circuito chico que es el llamado Percepción/Motor, circuito cerrado , que, al recibir cierto tipo de estímulos o ganas, se orienta hacia la descarga de ese monto aumentado que llamamos deseo, cuya acumulación es vivida como como displacer. La descarga es motora, o sea con la motricidad, la ación que lleva hacia la descarga. La persona queda subordinada a los sentidos, guiada por ciertos señuelos que son particulares o comunes, sean la belleza exterior, un tipo de fragancia, un sabor. Los sentidos mandan. Quieren, buscan su objeto, se satisfacen, hasta nuevo aviso, que será pronto, se lo aseguro. éste es un circuito de repetición. Sencillo: carga, acumulación, descarga.
En cambio, si se activa otro tipo de contacto entre dos personas, se irradia el deseo hacia todo el cuerpo, y se mantiene el propósito de dar y tomar Amor, de conocerse, de entregarse, abrirse, uno al otro y recibir al otro en uno, el sistema nervioso funciona completo, se abre una usina. El gran circuito. Activar esta circulación implica no sólo retirarse del callejón sin salida, sino poner en marcha la verdadera capacidad evolutiva que tiene cada ser humano, guardada en los pliegues de la información genética, abrir la creatividad y la inteligencia. Los sentidos no son los amos, sino que obra el ser en ellos, y éstos se expanden. El circuito grande está en funcionamiento.
Se está en consonancia con una fuerza mayor.

La sexualidad sagrada es una meditación, es una práctica y a la vez nos ilumina acerca del Misterio Mayor. Para acceder a ella, sin embargo, no alcanza con quererlo. Es indispensable reconocer que hay que desarmar un conjunto de hábitos, que incluye al sistema de conceptos con el que vemos el mundo, el Amor, el Sexo, el Hombre, la Mujer, el para qué estamos vivos. A la vez, en este reconocimiento, está implicada la necesidad de acceder desde un nivel terapéutico a curar el encierro en el que se está.
Yo no puedo prometer que tendrá una satisfacción garantizada, pero sí puedo sugerir esta práctica como la vía real para desarmar circuitos de repetición, para acceder a lo Divino. La Divinidad no es una idea que queda allá arriba y lejos, menos aún lejos del cuerpo.
Esta modalidad acerca a los amantes entre sí, facilita la verdadera conexión, la comunión en cuerpo y alma. Todo esto, reconecta al ser humano con el Poder, ya que es una clave que está replegada como el árbol en su semilla. Seguramente, si revisamos la historia, nos vamos a encontrar rápidamente con el para qué que aislarnos del sentido sagrado de la sexualidad, antes por la represión, hoy, por el desmerecimiento y el uso: nunca fue «conveniente» que las personas registren su propio poder ni el poder de lo Creativo. Que un ser esté conectado con la Divinidad, con su esencia, lo hace menos manejable, se le puede vender menos artículos. Una persona plena, no compra de más. Ni se deja dirigir así nomás.

Esta es una invitación a revisar cuánto utilitarismo y garantismo conduce nuestra vida, cuán alejados estamos de la esencia de la Vida si pensamos que una relación sexual, «nos tiene que dar algo, o tiene que tener un resultado definido».
Cuando se busca un objetivo, se perdió el Amor, se le quiere extraer algo para sí. Y se pierde la línea subyugante que cada vez nos hace recorrer distintos caminos. También se pierde el deseo. Ya que la fuerza erótica, sin Amor, se consume en el tiempo. El deseo está vivo cuando sostenemos el Misterio, o sea, el NO Sé.
El orgasmo, entonces, deja de ser una meta, y se convierte, cuando ocurre, en un viaje fuera de las coordenadas de espacio y tiempo, el control se derrite y adviene el Amor, o sea, el fluir con los ritmos del Universo. Cada vez ocurre un big bang que da lugar a una nueva creación. Para que esto ocurra, sólo es posible, si se habilita el circuito mayor en el sistema nervioso, ya que el circuito chico no incluye viajes espaciales. Para ello, consagrarnos es la clave.

por Lic. Jazmín Gulí

TOMANDO EL PODER DE LO MASCULINO-FEMENINO

despertar a la unidad, a la re-unión que nos guía hacia relaciones plenas

Siento o no siento, me enamoro o no, me gusta o no me gusta. No se compromete y corta. Nadie me respeta. Mis relaciones son buenas pero no perduran. No encuentro a la persona adecuada.
Estas parecen ser algunas ideas (sólo algunas) que circulan en las conversaciones acerca de la insatisfacción generalizada en cada vez más personas que desean estar en una relación amorosa y no lo están, y en tantas otras que sí están en pareja pero no se sienten a pleno.
¿Nos preguntamos de dónde viene esa insatisfacción? ¿Será posible que siempre sea porque el otro no existe, no se presentó todavía el ideal o el mundo está cada vez peor, alejado del amor, o sí hubiera sido con aquella persona pero justo estaba ocupada?
Lo más rápido es creer que existe un ser fuera de mí que puede garantizar mi satisfacción. Idea generalizada, en especial, desde que el consumo rige nuestros pensamientos y modos de encaminarnos a la «felicidad». Sí, entre comillas, ya que la felicidad que viene de afuera es efímera y desaparece cuando el producto desaparece, no deja nada adentro, que perdure.
Los bebés no pueden alcanzar a su dador de satisfacción por sus propios medios, entonces llega mamá con la teta y se la dá, cuando percibe que su hijo la necesita o cuando éste la reclama a gritos, dado que el hambre, la falta, se vive con intenso dolor, físico. Así, años después, cuando realmente la persona se puede encaminar a la búsqueda, algo la seduce con una vocecita que le dice «Dale, esperá, ya te van a traer lo que querés, lo que va a calmar tu dolor, lo tan agradable, lo que te va a satisfacer… viene de tu afuera». Pero sólo parece llegar por momentos, siempre cortitos, hasta que nuevamente el dolor se instala, ahora sentido como «estar partidos, estar a medias, incompletos, insatisfechos».

¿Cómo resolver este dilema que aqueja a tantos habitantes del HOY? ¿Hay algo que cada uno pueda hacer sin quedar en espera de los príncipes correspondientes? ¡Sí!
Primero, consideremos que cada uno, y todo lo que existe, es un campo vibratorio entretejido, con tantos otros, en relación permanente, en mutua conexión. Se trata de un magnetismo que está favorecido o rechazado según sean las cualidades de las partes. El campo que cada uno es tiene una resonancia magnética con ciertos otros y no con otros, lo que llamamos empatía, llevarse bien, atraerse, sin saber razones. Casi siempre es inconciente, para saber cómo es y está, debemos mirar qué hacemos y qué nos ocurre, no qué deseamos. Las claves del autoconocimiento están en el hacer, mas que en lo que pensamos, imaginamos o deseamos.
Entonces, si estamos en una situación de falta de relación, o nos sentimos insatisfechos, que no estamos a pleno, que lo que nos sucede en los vínculos amorosos está tan lejos de lo que creemos que sería oportuno, ó sabemos que damos para más y queremos evolucionar, es el momento, AHORA de poner manos a la obra.
¿Cómo? ¿A través de una agencia de búsqueda de satisfactores?
¡Nooooooooooooooooooooooooo!
¿Cómo dejar de ser bebés que anhelan la llegada de quien los va a satisfacer, si ya tenemos cuerpos de adultos, y, sería bueno que también tuviéramos deseos de adultos? Ser adultos es equivalente a haberse desarrollado con todo el ser junto con el cuerpo, por supuesto, incluido, el desarrollo del sistema nervioso.

Retomando la idea de campos vibratorios, si estamos en un estado magnético infantil, vamos a atraer falsas relaciones, o sea, supuestas, en realidad estaremos invitando ideas de satisfacción, alguien que nos complete, que nos haga sentir bien. Nunca llegará, ya que la completud, la plenitud, está en estado latente dentro de cada persona. Si, en cambio, resolvemos el problema en casa, en el propio campo, éste vibrará en otro nivel, y la resonancia va a atraer otro tipo de relaciones. Relaciones.
Si solamente nos llenamos de nuevas ideas interesantes, no lograremos nada, mas bien vamos a colocar nuevas metas difíciles de alcanzar, como por ejemplo, nuevas técnicas para aumentar la satisfacción, ó estar sentados imaginando cómo queremos diseñar nuestra vida afectiva, en qué caballo llegará el príncipe o cómo nos mirará la princesa cuando nos reconozca.
El verdadero «cambio» está en el hacer, y en realidad no es un cambio sino que se trata de disolver las cortezas que envuelven el SER. éste es femenino-masculino y masculino-femenino, depende se haya nacido mujer u hombre.
Participar de un programa de talleres, o sea un programa de acción, permite despertar y encauzar hacia la plenitud, el poder creativo, y la capacidad de vibrar en sintonía con la falta de necesidades. Quien se siente y se sabe completo, se orienta por sí solo hacia el encuentro con otro ser humano. Y no sólo eso, sino que vive su vida.
Las cualidades femeninas de proteger, contener y fluir, sin interferir en lo iniciado, pueden estar deformadas por un dejar hacer a otros, proteger personas adultas y contener falsos procesos que nunca van a parirse. En cambio, en combinación armónica con la masculinidad no va a precisar que otro le conduzca la vida. Las cualidades masculinas de encendido, inicio, activación y penetración, cuando están distorsionadas, devienen a veces en agresión y crueldad . Si, en cambio están en conjugación armónica con la femineidad, se inician acciones que serán fructíferas.
De este modo, lo que se realiza es:

  • se pone en marcha el hacer,
  • estableciendo un reconocimiento de cómo funcionan cada género en la interioridad,
  • se activa el despertar de una observación vívida en la cotidianeidad,
  • el campo vibratorio empieza a generar otra resonancia, volviéndose atractivo para la relación, ya que
  • comienza la relación de FEMENINO Y MASCULINO, en sí mismos
  • dando lugar a una notable sensación de integridad
  • lo cual aporta la percepción del verdadero PODER que está implicado en cada uno
  • con un gran incremento de la energía vital, que se va a irradiar.
  • Desarmamos los movimientos habituales, soltando mecanismos de costumbre, desde el cuerpo.
  • Salimos del «estado bebé», inspirando un movimiento hacia vínculos plenos.

por Lic. Jazmín Gulí

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