Chi Kung despierta, pone en movimiento, dirige y mantiene la fuerza vital generativa, o Chi, por los dos meridianos principales. El canal Funcional, que baja por el pecho, y el Canal Gobernador, que sube por el centro de la espalda. La práctica continuada de estos ejercicios suaves, que cualquier persona puede practicar, elimina el agotamiento y la tensión nerviosa, da masaje a los órganos internos, devuelve la salud a los tejidos dañados, acrecienta la conciencia de estar vivo y produce una sensación de bienestar.

El aprendizaje de sonreirle a nuestros órganos, es una técnica de relajación poderosa que utiliza la energía creciente de la alegría como idioma para comunicarse con los órganos internos del cuerpo. Si aprendemos a sonreír hacia adentro, todo el cuerpo se sentirá amado y apreciado. El agotamiento y el estrés serán transmutados y se aumentará el flujo de Chi.

El uso de sonidos es una técnica básica de relajación que se sirve de movimientos sencillos y sonidos especiales para producir un efecto refrigerador en los órganos. Cada sonido hace vibrar un órgano específico y los movimientos suaves de cada postura, guían el camino del calor y la presión para que salgan del cuerpo.
Los beneficios son: una mejor digestión, reducción de tensiones, alivio de insomnio y dolores de cabeza y mayor vitalidad, ya que aumenta el flujo de Chi por los diferentes órganos.
Es beneficioso para cualquier persona que practique cualquier tipo de meditación, artes marciales o cualquier deporte que tienda a recalentar el Sistema interno del cuerpo.
El auto masaje sirve para fortalecer y rejuvenecer los órganos sensores (ojos, oídos, nariz, lengua), los dientes, la piel y los órganos internos. Con la fuerza interna (Chi) y un suave estímulo exterior, nos permitirá disolver los bloqueos del proceso de envejecimiento.

¿Por qué nos enfermamos?

(Fragmentos extraídos de un artículo del Dr. Yang Jwing-Ming)

Ya sabemos que el estado de los órganos internos está íntimamente relacionado con la salud. Según la medicina china, existen cinco órganos yin que se consideran los más importantes para la salud y la longevidad. Estos órganos son el corazón, el hígado, los pulmones, los riñones y el bazo. Siempre que alguno de estos órganos no funcione adecuadamente, tiene lugar la enfermedad o, incluso, la muerte. Además, estos cinco órganos están interrelacionados con otros Yang. Siempre que haya una problema en uno, los demás también se verán afectados. Por ejemplo, la artritis úrica está causada por el mal funcionamiento del hígado y riñones. Una persona depresiva, podría tener problemas de colon.
El envejecimiento se produce cuando el nivel de Qi en el cuerpo es bajo. Una de las primeras metas de la práctica de Qigong consiste en aprender a retardar el proceso de envejecimiento elaborando el Qi en el cuerpo.
La constante tensión mental y física aumentan la presión en las articulaciones. Por ejemplo, algunas personas están muy tensas y hacen rechinar sus dientes durante el sueño, lo que puede originar artritis en la mandíbula.
Gran parte de la tensión corporal es causada por la agitación emocional relacionada con la reacción mental ante sucesos estresantes. Por esta razón, aprender a regular la mente es parte fundamental del entrenamiento en Chi Kung. Solo logrando Paz, Armonía y Amor en nuestras emociones y aprendiendo a calmar nuestra mente, lograremos un cuerpo saludable, lleno de energía y Vitalidad.

por Viviana Rodríguez

EL CHI O ENERGÍA VITAL

Los Tres Tesoros

Según la teoría Taoísta al nacer se nos regalan tres tesoros que permanecerán con nosotros hasta el día de nuestra muerte y que tenemos que cuidar y cultivar durante el transcurso de la vida. Estos tesoros son entidades claramente distintas entre si, pero completamente interdependientes, y asociadas estrechamente con la vida humana. Entre los tres abarcan los tres planos fundamentales de la vida humana: el físico, el energético, y el mental.

De su fuerza y su equilibrio interno dependen la salud y la longevidad humana. Según la teoría taoísta, los tres tesoros de la vida son:

  • Jing: la esencia de la vida, este concepto engloba todos los fluidos que circulan por nuestro cuerpo y que son transportados por la sangre, así como las hormonas segregadas por las diversas glándulas que componen el sistema endocrino, semen y óvulos, y los fluidos pesados como la linfa, los lubricantes que rodean a las articulaciones, (liquido sinovial), las lágrimas, la transpiración, y la orina.

  • Shen: el espíritu de la vida, engloba todas nuestras facultades mentales, entre las que se incluyen el pensamiento racional, la intuición, el espíritu, la atención y el ego. El pensamiento tradicional chino distingue cuatro aspectos principales: el espíritu: Hum, el alma humana, asociada con lo yang y el cielo. Bo: el alma animal asociada con lo ying y la tierra. Yi: pensamiento y conciencia. Jin: intento y fuerza de voluntad. A diferencia del dualismo occidental, que pone al espíritu como una entidad independiente, y situada por encima y más allá del cuerpo, el taoísmo considera al espíritu si está sano como el resultado del buen funcionamiento de los otros dos tesoros.

  • Qi o Chi: La energía de la vida, es la fuerza vital esencial que anima todas las formas de vida del universo. El Qi es invisible, silencioso, sin forma, pero lo impregna todo. Para los orientales el ideograma que lo identifica, nos dice “el vapor que sale de la olla donde se está cociendo el arroz”.

El Chi o energía vital

Este Chi o Energía vital se manifiesta en el universo de distintas formas. Se manifiesta en la suma total de todas las energías del cosmos, incluyendo la gravedad, el magnetismo, la electricidad, la energía solar, las ondas de radio etc.
Y también se manifiesta como energía biónica que alimenta a todos los organismos vivos. El “Qi” o “Chi” es para el organismo viviente, lo que la electricidad es para cualquier aparato eléctrico, sin ella, es imposible que funcione.

Dentro del sistema humano el “Qi” adopta distintas formas:

A) Qi congénito energía primordial (yuan qi).
Es el estallido original de la energía pura, que se produce en el momento de la concepción e infunde la vida al feto que está en la matriz. Esta energía comienza a agotarse desde que nacemos, pero la podemos cultivar y tonificar por medio de una buena alimentación, y una correcta respiración, una vida sexual regulada y otras disciplinas orientales.
B) Qi absorbido del aire al respirar (yang qi)
C) Qi absorbido de la tierra
Esta energía es la que produce el cuerpo a partir del proceso digestivo y que se extrae de los alimentos y del agua. Cuando el qi de la tierra extraído de los alimentos y el agua, se une con el qi del cielo, extraído del aire, ambos se mezclan en la corriente sanguínea para formar esa única variedad de energía vital que confiere vida al organismo.

Por dónde circula el Qi

Esta energía se mueve por el cuerpo de la misma manera que la electricidad, siguiendo circuitos bien definidos. En la medicina tradicional china estos circuitos se denominan meridianos y forman una red de canales invisibles que transportan el qi a los tejidos de todo el cuerpo.
Existen doce meridianos principales, cada uno de ellos asociado con un órgano o una función vital importante, otros meridianos menores y los llamados exóticos. Cuando la circulación de la energía por estos meridianos deja de ser fluida esta se estanca, produciendo situaciones de vacío de energía o de plenitud de la misma, esta falta de equilibrio de la energía es la causante de las enfermedades.

Terapias que sanan

Existen distintas terapias orientales, con diversos nombres y técnicas pero todas tienen un denominador común el QI o CHI y todas tienden a restablecer el equilibrio de la energía del cuerpo, estimulando la autocuración. Como ya dijimos las técnicas son múltiples:
El Shiatsu es un masaje que utiliza la presión de los dedos hecha sobre puntos específicos, ubicados sobre los meridianos por los que circula la energía.
El Qi Gong entrena la energía por medio de la respiración para poder dirigirla donde haga falta, y para poder aumentarla tonificando los músculos y tendones.
El Tai Chi Chuan busca restablecer el equilibrio perdido mediante movimientos específicos que lubrican las articulaciones y fortalecen tendones y músculos.

Al nacer la vida nos regala los tres tesoros, uno de ellos es el QI o CHI, y como ya hemos dicho esta energía comienza a agotarse desde el día que nacemos, y también se desequilibra, enfermándonos. Pero la medicina oriental, nos provee de muy variadas disciplinas para recuperar el equilibrio perdido y estimular nuestro cuerpo ayudándolo a la autocuración. La solución depende solo de nosotros mismos.

por A. Maratea, A. Franco, S. Jáuregui

QI GONG

para la estimulación de la energía defensiva

Existen varios tipos de energía circulando por nuestro cuerpo a través de distintas vías: la energía nutricia (zhong chi) circula por los meridianos principales y su misión es propulsar la actividad bioquímica necesaria para que el organismo funcione; la energía ancestral (jing chi) es la que promueve los cambios biológicos que hacen que cada uno de nosotros pase por las distintas etapas del desarrollo, desde la concepción hasta la muerte, y circula por otras vías los llamados vasos maravillosos.

Encontramos también la energía defensiva (wei chi), que tiene como función proteger al organismo de los factores climáticos en exceso (frío, calor, humedad, sequedad, viento) que pueden causarnos enfermedad. Esta ultima circula por los meridianos tendinomusculares, más superficiales que los principales, y que interesan en su recorrido las articulaciones con sus ligamentos, los tendones, las fascias musculares y los músculos. Estos meridianos emiten multitud de ramificaciones subcutáneas formando una extensa red a lo largo del organismo; estas múltiples ramificaciones tendinomusculares irradian hacia el exterior su energía wei, creando un campo energético extracorporeo que neutraliza, a nivel no físico, las agresiones climáticas.

Cuando la energía no fluye libremente se producen variadas dolencias; esto también se aplica a la energía defensiva: si esta no encuentra su paso libre su circulación se verá interrumpida deteniéndose en determinados lugares produciendo acúmulos energéticos que podrían traducirse en tensiones o contracturas musculares, y faltando en otros produciendo dolores musculares pero en este caso, por falta de energía, por debilidad. Por otro lado, su función no se cumplirá de manera efectiva.

Existe en Qi Gong una técnica denominada “estiramiento de meridianos” que trabaja sobre los tendinomusculares, manteniendo dentro de ellos el libre fluir del wei chi. Con la práctica de estos ejercicios logramos:

  • Flexibilidad y fortalecimiento articular
  • Elongación muscular
  • Mejorar y evitar tensiones y contracturas musculares
  • Mejorar la postura
  • Fortalecimiento de nuestro halo energético protector ante factores climáticos

por Prof. Anahí Franco

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