APLICACIÓN DE LA BIOTERAPIA Y LOS CAMPOS MAGNÉTICOS

Los sistemas vivos son abiertos, pueden captar energía del medio ambiente. El estado de enfermedad se puede dar tanto dentro del individuo como entre éste y el medio en que se desarrolla. Las obstrucciones en la energía vital influyen sobre los plexos nerviosos, verdaderos responsables de la conducción eléctrica que promueve el buen funcionamiento de todos los órganos. Los bloqueos mentales y emocionales fragmentan la totalidad del individuo.
En el campo psicológico, toda idea comporta energía. En toda emoción, en todo sentimiento afectivo, todo impulso tiene un aspecto energético. Toda idea tiene una fuerza magnética.
La Física moderna se define como la ciencia que estudia las transformaciones de la energía. Max Planck propuso: «la materia no existe, todo es energía». Actualmente sabemos que cada átomo consta de un núcleo muy pequeño, en el centro de una esfera relativamente enorme y vacía. El diámetro del átomo es del orden de una centésima de millonésima de milímetro; si el núcleo de un átomo tuviese un milímetro de diámetro, sus órbitas tendrían diez metros.
Un campo de energía es la zona o porción del espacio donde se verifica un determinado fenómeno. éste puede ser eléctrico, térmico, etc. Cuando nos referimos a energía irradiada, se trata de efectos eléctricos y magnéticos.
Los organismos vivientes consumen energía para realizar niveles crecientes de ordenación de sus sistemas fisiológicos. El sistema humano es un sistema abierto, que tiene dos lados. Los trastornos físicos se deben al balance incorrecto entre ambos lados del sistema.
La energía magnética es esencial para los seres que habitan el planeta Tierra. La energía humana, su fuerza física y capacidad mental es energía magnética. Los cambios en el campo geomagnético afectan al sistema nervioso humano, alterando su campo electromagnético y favoreciendo la aparición de síntomas. Las pruebas de laboratorio han demostrado que los campos magnéticos pueden interferir con el ADN celular, con posibilidad de mutaciones a partir de cambios en el campo magnético terrestre.
La frecuencia de vibración natural de la Tierra es aproximadamente de 7,96 ciclos por segundo y se halla en niveles compatibles con la frecuencia vibratoria humana.
La terapia de campos magnéticos negativos protege contra campos magnéticos nocivos y tiene valor terapéutico para los trastornos físicos o emocionales en los que el equilibrio magnético se encuentre alterado. La Bioterapia unida a la terapia de campos magnéticos, utilizando imanes terapéuticos artesanales personalizados, libera la energía nerviosa conduciendo al estado de equilibrio electromagnético.

Aquellos días pasaron pero la Belleza aún permanece. Los Estados caerán, las Ciencias irán cambiando, pero sólo la Naturaleza tiene siempre leyes inmutables.

MAGNETOTERAPIA

Lmagnetoterapia se remonta muy atrás en el tiempo. 
En el 800 antes de Cristo, ya era conocida por los griegos, Platón, Aristóteles y Homero la mencionan. En la antigua India se aconsejaba llevar un imán para atraer salud y prosperidad. La historia Egipcia demuestra que este pueblo poseía conocimientos sorprendentes acerca de las aplicaciones del magnetismo en su vida cotidiana. Se dice que Cleopatra tenía, en la tiara que llevaba en su frente, un imán engarzado para mantenerse siempre joven y bella. La historia recoge varios ejemplos sobre el uso de los imanes.
En cuanto a las aplicaciones terapéuticas, ya eran conocidas en China en el año 200 antes de Cristo. En los escritos de esa época se afirma que los metales magnetizados poseen una gran valor curativo natural y que se los usaba para aliviar el reumatismo y las inflamaciones articulares.
El imán se ha utilizado durante siglos para aliviar las diversas enfermedades del ser humano, desde un dolor de muelas a una hemorragia.
En la actualidad, las propiedades terapéuticas de los magnetos se investigan en muchas partes del mundo, especialmente en Estados Unidos, Inglaterra, Japón, India, etc.
Han sido muchos los investigadores que continuaron el trabajo de aquellos precursores y no solo ratificaron y reforzaron los descubrimientos de nuestros ancestros, sino que también incrementaron la información y nos dieron un panorama mucho más amplio sobre los efectos biológicos de los imanes.

Este tratamiento no invasivo e incruento está especialmente indicado para aquellas personas que padecen enfermedades de difícil tratamiento, crónicas o incurables a los ojos de la medicina tradicional.

por Graciela Perez Martínez

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