ALIMENTOS TRANSGÉNICOS

Durante años la corporación norteamericana Monsanto Inc. ha producido el Roundup, insecticida de gran aceptación entre los cultivadores de soja a nivel mundial. El único problema con el Roundup es que es tan poderoso que el cultivo no puede resistir varias dosis. El año pasado Monsanto presentó al mercado su propia solución al problema: la primera semilla de soja genéticamente modificada.
Se le había agregado un extracto de ADN, o cadena genética, de una flor (Petunia), un virus y una bacteria (Agrobacterium Tumefaciens) parásito que ocasiona cáncer en las plantas. El material genético de este parásito produce, con la ayuda de un así llamado promotor, el virus del mosaico de coliflor, una proteína en la hoja que nunca antes ha sido parte de la dieta humana. Y, en efecto, el agricultor puede ver ahora su nueva soja transgénica quedar intacta mientras la hierba indeseable cae exterminada por el insecticida. En este caso la empresa sale ganando por partida doble: vende la semilla transgénica producida por ellos, que sólo resiste al herbicida comercializado por ellos.
Como esta novedosa variedad de soja, el mercado ya cuenta con un maíz tóxico para los gusanos que ha sido su peste tradicional, variedades de tomates (“larga vida”) que han recibido genes de pez para prolongar su vida en las góndolas de los supermercados y remolachas que han recibido el gen anticongelante de otro pez, lo que les permitiría resistir las bajas temperaturas de zonas frías.
Según los interesados es “la agricultura del futuro”. Y tales interesados parecen ser al día de hoy principalmente las empresas químicas y agro-alimentarias. Estas son las que promueven y financian muchas de las investigaciones que se hacen al respecto, que son una fuente de jugosos dividendos, puesto que además de comercializarlos seguirán siendo propietarias de sus patentes por un cuarto de siglo.
Ofrecen mejorar el medio ambiente modificando vegetales para convertirlos en veneno para las pestes y calmar el hambre del mundo con cultivos y ganado cuyo nuevo diseño genético los hará más productivos. Ya existe un salmón tres veces más grande de lo común y una hormona que multiplica la productividad de la leche vacuna.

¿Qué es la ingeniería genética?

Los genes son los “planos” originales de cada parte de un organismo. La información genética de todo el organismo esta contenida en el núcleo de cada célula, donde se encuentran los cromosomas, los cuales son cadenas proteicas que llamamos genes. Estos a nivel molecular son ADN (Acido desoxirribonucleico) y cada uno contiene una instrucción específica. Gracias a esas instrucciones cada célula realiza su función.
La ingeniería genética es un procedimiento para modificar esta información, especialmente por medio de la transferencia artificial de los genes de un organismo a otro. Se pretende de esta forma transferir cualidades deseables de un organismo a otro, por ejemplo para aumentar la resistencia de un vegetal a los herbicidas o aumentar el valor alimenticio.

Reacciones

Esto, en lugar de generar euforia, ha creado preocupación en analistas independientes y no condicionados por intereses comerciales y empresarios. El año pasado en Alemania se destruyeron campos donde se experimentaba con cultivos genéticamente manipulados, y en Suiza, Austria y Luxemburgo se ha prohibido la comercialización de productos transgénicos. El Partido de la Ley Natural, fuerza política mundial que propugna la utilización de los recursos de la Inteligencia de la Naturaleza para la solución de los problemas de los gobiernos en el mundo y pionero en alertar sobre los peligros de la manipulación genética, ha ganado recientemente un juicio en Holanda contra la cadena de supermercados Albert Heijn, la más grande de los Países Bajos.
Esta compañía había dado una descripción inexacta y engañosa de la soja genéticamente manipulada de Monsanto en su revista publicitaria de distribución gratuita con 1.8 millones ejemplares. El Partido de la Ley Natural presentó una queja ante la Comisión de Códigos Publicitarios y esta decretó que tres de los cuatro alegatos de dicho partido se justifican y declaró que Albert Heijn debería cesar tal engañosa publicidad. Albert Heijn es parte de un Holding multinacional holandés que tiene cadenas de supermercados en muchos países del mundo (por ejemplo Stop & Shop en USA). La alegación más importante hecha por el Partido de la Ley Natural se relaciona con la afirmación hecha por la compañía de que la calidad de la soja había “permanecido invariable” después de la manipulación genética. La Comisión dictaminó contra esto concluyendo que: “La calidad de la soja genéticamente manipulada no es igual que la calidad de la no manipulada. La composición se ha cambiado y en ese caso uno no puede simplemente afirmar que la calidad permanece igual. Por esto la declaración confunde”

Problemas de los Alimentos Transgénicos

No sabemos exactamente dónde estamos yendo con todo esto, ha dicho John Fagan, científico norteamericano especialista en Biología Celular y Molecular que, como ejemplo de consecuencia con su postura de alerta sobre la manipulación genética, en Noviembre de 1994 renunció a un financiamiento estatal de seiscientos mil dólares para investigación en el Area.
Se coloca un nuevo gen dentro de otro organismo y este no funciona en aislamiento. Interactúa con todos los diferentes componentes en el organismo. Pero ni siquiera sabemos cuales son todos estos componentes. Es imposible predecir los efectos.
El Dr. Joseph Curnmins, Profesor Emérito de Genética de la Universidad de Ontario Oeste, advierte: “Probablemente la amenaza más grande de cosechas genéticamente alteradas es la inserción de genes de virus modificados y virus de insectos de cosechas. Se ha demostrado en el laboratorio que la recombinación genética creara nuevos virus muy virulentos de tales construcciones. Con seguridad el ampliamente usado virus de mosaico de coliflor es un gen potencialmente peligroso. Es un pararetrovirus, lo que significa que se ha multiplicado haciendo ADN desde el ARNmensajero. Es muy parecido al virus de la Hepatitis B y relacionado con el HIV (virus del Sida)”.
El 18 de junio 1997 el Parlamento Noruego votó que todos los alimentos genéticamente manipulados deben etiquetarse, incluyendo alimentos que contienen ingredientes modificados. Además puso en vigor la prohibición de todo producto genéticamente modificado que pueda generar resistencia a antibióticos, reforzando la ya existente prohibición en contra de la liberación de organismos genéticamente modificados al medio ambiente. La prohibición de importar el maíz transgénico de Ciba-Geigy en Austria y Luxemburgo es transitoria debido a la posibilidad de presentar objeciones a la medida por parte de otros países miembros de la CEE.
La Food and Drug Adrministration (FDA), prestigiosa agencia norteamericana para el control de alimentos y medicamentos a cuyos juicios se atiene medio planeta, y que es quien regula en Estados Unidos la salida de los alimentos transgénicos, hasta ahora ha dado luz verde a productos como la soja transgénica de Monsanto y al maíz transgénico de Ciba-Geigy sin exigir prueba alguna para que tales productos entren al mercado. Sin embargo ha detenido la introducción de otros, como la soja que contiene un alérgeno procedente de un gen de la nuez del Brasil.

por Dr. Germán Martina

Los hasta ahora identificados son:

 Nuevas toxinas y alérgenos en los alimentos, lo que llevaría a un potencial riesgo de alergia.

 La diseminación de genes resistentes a los antibióticos que llevaría a una menor eficacia de ciertos medicamentos.

 El aumento del uso de productos químicos sobre las plantas con el consiguiente aumento de la contaminación del agua y los alimentos.

 La aparición de hierbas resistentes a los herbicidas, genéticamente modificadas, que podrían invadir los campos sustituyendo a las plantas tradicionales menos “competitivas”.

 La diseminación de enfermedades a través de las barreras entre especies.

 La pérdida de la biodiversidad de los cultivos.

 La perturbación del equilibrio ecológico.

 El traspaso a futuras generaciones de características inducidas artificialmente con imperfecciones inevitables. Tales alteraciones son de naturaleza absolutamente impredecible.

Es muy difícil hacer pruebas para evaluar el peligro potencial de los productos alimenticios genéticamente manipulados, por el tiempo y dificultad que implica el rastreo de toxinas que actúan por acumulación en el cuerpo humano. Sin embargo esto no debería eximir de someter los productos a un proceso de control y evaluación. De hecho, el reclamo de todos los grupos comprometidos con el tema es que simplemente se indique en la etiqueta del producto que este es genéticamente manipulado. Sin embargo, esta tarea no es tan fácil corno parece. Por ejemplo, la soja esta presente en el 60% de los alimentos elaborados, desde comidas para bebes hasta bebidas gaseosas.

A pesar de sus aparentes ventajas muchas tecnologías provocan efectos colaterales e imprevistos desastrosos. En el pasado, en Estados Unidos la utilización de maquinas de rayos X se extendió hasta las zapaterías para asistir en probar calzado. Posteriormente se comprobó que la exposición crónica a los rayos X causa cáncer y problemas de aplasia medular. Cuando se comenzaron a utilizar, no se sabía que los clorofluorocarbonos con la ayuda de la luz ultravioleta reaccionan con el ozono reduciendo la capa del mismo.
En los años cuarenta el DDT era usado indiscriminadamente incluso sobre los niños como insecticida, así como en alimentos, sin siquiera sospechar sus propiedades hormono-miméticas y que su acumulación en la cadena alimentaria comprometería la salud de humanos y animales. Y finalmente, el drama de la Talidomida, comercializada como anti-emético para mujeres embarazadas en los años cincuenta y de efectos desastrosos en el desarrollo fetal, ejemplifica el peligro de la insuficiente investigación y comprobación a largo plazo de elementos introducidos artificialmente en la vida humana. Finalmente debemos mencionar la contaminación nuclear, el calentamiento global, y los efectos tóxicos de herbicidas y pesticidas.

La ingeniería genética presenta mayor peligro que cualquiera de las tecnologías hasta ahora experimentadasEl Dr. John Fagan pidió una suspensión de cincuenta años en la liberaci6n al ambiente de organismos genéticamente manipulados, hasta que no se haya acumulado suficiente investigación que demuestre su inocuidad. Los controles de seguridad nunca serán adecuados porque, una vez modificados, los organismos nunca pueden ser retirados del medio ambiente y sus efectos se extienden sin límites. Se corre el riesgo de que cada persona en el mundo este pronto comiendo alimentos genéticamente manipulados y este bajo riesgo.

Los hechos científicos demuestran la necesidad de su inmediata prohibición mundial.Dada la enorme complejidad del código genético, incluso en organismos muy simples como las bacterias, nadie puede predecir las consecuencias de introducir nuevos genes en cualquier organismo o planta. Esto es así porque: el gen transferido puede actuar de forma diferente cuando funciona dentro de su nuevo organismo la inteligencia genética original del organismo receptor será quebrada la nueva combinación de los genes del organismo receptor y del gen transferido tendrá efectos impredecibles, y por lo tanto no hay forma de conocer los efectos globales y a largo plazo de estos alimentos sobre la salud de aquellos que los comen.

por Dr. Germán Martina

No sabemos exactamente donde estamos yendo con todo esto, ha dicho John Fagan, científico norteamericano especialista en Biología Celular y Molecular que, como ejemplo de consecuencia con su postura de alerta sobre la manipulación genética, en Noviembre de 1994 renunció a un financiamiento estatal de seiscientos mil dólares para investigación en el Area.

Se coloca un nuevo gen dentro de otro organismo y este no funciona en aislamiento. Interactúa con todos los diferentes componentes en el organismo. Pero ni siquiera sabemos cuales son todos estos componentes. Es imposible predecir los efectos.
El Dr. Joseph Curnmins, Profesor Emérito de Genética de la Universidad de Ontario Oeste, advierte: “Probablemente la amenaza más grande de cosechas genéticamente alteradas es la inserci6n de genes de virus modificados y virus de insectos de cosechas. Se ha demostrado en el laboratorio que la recombinación genética creara nuevos virus muy virulentos de tales construcciones. Con seguridad el ampliamente usado virus de mosaico de coliflor es un gen potencialmente peligroso. Es un pararetrovirus, lo que significa que se ha multiplicado haciendo ADN desde el ARN mensajero. Es muy parecido al virus de la Hepatitis B y relacionado con el HIV (virus del Sida )”.
El 18 de junio 1997 el Parlamento Noruego votó que todos los alimentos genéticamente manipulados deben etiquetarse, incluyendo alimentos que contienen ingredientes modificados. Además puso en vigor la prohibición de todo producto genéticamente modificado que pueda generar resistencia a antibióticos, reforzando la ya existente prohibición en contra de la liberación de organismos genéticamente modificados al medio ambiente.
La prohibición de importar el maíz transgénico de Ciba-Geigy en Austria y Luxemburgo es transitoria debido a la posibilidad de presentar objeciones a la medida por parte de otros países miembros de la CEE.
La Food and Drug Adrministration (FDA), prestigiosa agencia norteamericana para el control de alimentos y medicamentos a cuyos juicios se atiene medio planeta, y que es quien regula en Estados Unidos la salida de los alimentos transgénicos, hasta ahora ha dado luz verde a productos como la soja transgénica de Monsanto y al maíz transgénico de Ciba-Geigy sin exigir prueba alguna para que tales productos entren al mercado. Sin embargo ha detenido la intro-ducción de otros, como la soja que contiene un alérgeno procedente de un gen de la nuez del Brasil .

Riesgos de la utilización de alimentos genéticamente manipulados

Los hasta ahora identificados son:

 

  • Nuevas toxinas y alérgenos en los alimentos, lo que llevaría a un potencial riesgo de alergia.
  • La diseminación de genes resistentes a los antibióticos que llevaría a una menor eficacia de ciertos medicamentos.
  • El aumento del uso de productos químicos sobre las plantas con el consiguiente aumento de la contaminación del agua y los alimentos.
  • La aparición de hierbas resistentes a los herbicidas, genéticamente modificadas, que podrían invadir los campos sustituyendo a las plantas tradicionales menos ” competitivas” .
  • La diseminación de enfermedades a través de las barreras entre especies.
  • La pérdida de la biodiversidad de los cultivos.
  • La perturbación del equilibrio ecológico.

El traspaso a futuras generaciones de características inducidas artificialmente con imperfecciones inevitables. Tales alteraciones son de naturaleza absolutamente impredecible.Es muy difícil hacer pruebas para evaluar el peligro potencial de los productos alimenticios genéticamente manipulados, por el tiempo y dificultad que implica el rastreo de toxinas que actúan por acumulación en el cuerpo humano. Sin embargo esto no debería eximir de someter los productos a un proceso de control y evaluación. De hecho, el reclamo de todos los grupos comprometidos con el tema es que simplemente se indique en la etiqueta del producto que este es genéticamente manipulado. Sin embargo, esta tarea no es tan fácil corno parece. Por ejemplo, la soja esta presente en el 60% de los alimentos elaborados, desde comidas para bebes hasta bebidas gaseosas.

A pesar de sus aparentes ventajas muchas tecnologías provocan efectos colaterales e imprevistos desastrosos

En el pasado, en Estados Unidos la utilización de maquinas de rayos X se extendió hasta las zapaterías para asistir en probar calzado. Posteriormente se comprobó que la exposición crónica a los rayos X causa cáncer y problemas de aplasia medular. Cuando se comenzaron a utilizar, no se sabía que los clorofluorocarbonos con la ayuda de la luz ultravioleta reaccionan con el ozono reduciendo la capa del mismo.
En los años cuarenta el DDT era usado indiscriminadamente incluso sobre los niños como insecticida, así como en alimentos, sin siquiera sospechar sus propiedades hormono-miméticas y que su acumulación en la cadena alimentaria comprometería la salud de humanos y animales. Y finalmente, el drama de la Talidomida, comercializada como anti – emético para mujeres embarazadas en los años cincuenta y de efectos desastrosos en el desarrollo fetal, ejemplifica el peligro de la insuficiente investigación y comprobación a largo plazo de elementos introducidos artificialmente en la vida humana. Finalmente debemos mencionar la contaminación nuclear, el calentamiento global, y los efectos tóxicos de herbicidas y pesticidas.

LA INGENIERIA GENETICA PRESENTA MAYOR PELIGRO QUE CUALQUIERA DE LAS TECNOLOGIAS HASTA AHORA EXPERIMENTADAS

El Dr. John Fagan pidió una suspensión de cincuenta arios en la liberaci6n al ambiente de organismos genéticamente manipulados, hasta que no se haya acumulado suficiente investigación que demuestre su inocuidad.
Los controles de seguridad nunca serán adecuados porque, una vez modificados, los organismos nunca pueden ser retirados del medio ambiente y sus efectos se extienden sin limites. Se corre el riesgo de que cada persona en el mundo este pronto comiendo alimentos genéticamente manipulados y este bajo riesgo.

Los hechos científicos demuestran la necesidad de su inmediata prohibición mundial

Dada la enorme complejidad del código genético, incluso en organismos muy simples como las bacterias, nadie puede predecir las consecuencias de introducir nuevos genes en cualquier organismo o planta. Esto es así porque: el gen transferido puede actuar de forma diferente cuando funciona dentro de su nuevo organismo la inteligencia genética original del organismo receptor será quebrada la nueva combinación de los genes del organismo receptor y del gen transferido tendrá efectos impredecibles, y por lo tanto no hay forma de conocer los efectos globales y a largo plazo de estos alimentos sobre la salud de aquellos que los comen.

Estos son algunos de los hechos:

1) Las transferencias artificiales de genes de unas especies a otras son peligrosas.

Las empresas de biotecnología alegan, erróneamente, que sus manipulaciones son similares a los cambios genéticos naturales o a las técnicas de reproducción tradicionales. Sin embargo, las transferencias genética s entre especies, como entre peces y tomates, o entre otras especies sin relación alguna entre si, no ocurrirían en la naturaleza y pueden crear nuevas toxinas, enfermedades y debilidades. En este peligroso experimento el conejillo de indias es el publico.
Las empresas de biotecnología alegan también que sus métodos son precisos y sofisticados. Pero el hecho es que hay un elemento aleatorio en los métodos de inserci6n genética . La investigación genética demuestra que muchas debilidades en plantas, animales y humanos tienen su origen en minúsculas imperfecciones en el código genético. Por tanto, los efectos secundarios y los accidentes son inevitables; y renombrados científicos han asegurado que los riesgos son ilimitados (Ref.: Palmiter, R.D. et al, 1986. Annual Review of Genetics ose, T. Et al, 1995. Int. Journal Food Science Tech. 30:141)

2) Efectos perjudiciales e impredecibles para la salud

Cuando los ingenieros genéticos insertan un nuevo gen dentro de cualquier organismo, hay un “efecto posición” que acarrea un modelo impredecible de expresión y función genética.
La proteína producto de este gen insertado puede provocar reacciones inesperadas y producir productos potencialmente tóxicos. Hay también una seria preocupación sobre los peligros de usar virus genética mente manipulados como vehículos de transporte (vectores) en la producción de plantas y animales transgénicos. Esto podría desestabilizar el genoma y conducir a transferencias genéticas horizontales a otras especies, incluyendo mamíferos, lo que podría causar nuevas y peligrosas enfermedades, resistencia a los antibióticos y serias reacciones inmunes.
(Refs.: Green, A.E. et al, 1994, Science 236:1423. Osbourn, J.K. et al, 1990 Virology 179:921. Nae-Wan Ho. 1996. Biology Dept. Open University).

3) Los productos genéticamente manipulados tienen mas riesgos que los alimentos tradicionales. 

Los procesos de ingeniería genética pueden introducir peligrosos nuevos alérgenos y toxinas fatales en alimentos que previamente eran naturalmente seguros. Ya se ha encontrado una semilla de soja, genéticamente manipulada, que causa serias reacciones alérgicas; y bacterias manipuladas genéticamente para producir grandes cantidades de un suplemento alimenticio, el triptofano, que han producido contaminantes tóxicos que mataron a 37 personas y dejaron inválidas a 1500 más en Estados Unidos. El Triptófano producido por vía de la manipulación genética es el único caso probado de mortales consecuencias para el organismo humano. Las 37 personas fallecieron en cuestión de meses y 1500 quedaron inválidas consumiendo esta modalidad del aminoácido triptófano en 1989. Hacia tiempo que este producto venia siendo consumido principalmente por atletas como suplemento alimenticio. Uno de sus productores, la compañía química japonesa Showa Denko, lo producía usando la fermentación natural de cultivos de bacteria. Entonces se decidió que tratando genéticamente a la bacteria podrían producir el triptófano mas eficientemente. La FDA americana permitió poner el nuevo triptófano en el mercado sin solicitar que se lo sometiera a prueba alguna. Después de todo el triptófano era todavía triptófano aunque producido de otra manera. Poco después se cosechaban los siniestros resultados ya mencionados. La manipulación genética que había permitido a la bacteria producir mas aminoácido, también, e inadvertidamente, la inducía a producir una poderosa toxina que estaba presente en el producto final. Al ser ingerida por la gente se produjeron las enfermedades en algunos casos mortales. Este raro trastorno afecta al Sistema Inmune. Algunas personas sufren de defectos cognitivos, problemas emocionales, parálisis, problemas cardiacos, reumatismo y artritis. Ref. Nordlee, J.A. et al. 1996 The New England Journal of Medicine 688. Nayeno, A.N. et al. 1994 Tibtech 12:364.

4) Aumento de la contaminación de los alimentos y del agua potable. 

Se estima que 57% de la investigación de las empresas de biotecnología es para el desarrollo de plantas resistentes a los herbicidas y que esto conducirá a un uso tres veces mayor de herbicidas, con el resultado de todavía mayores concentraciones de químicos en los alimentos y en el agua potable. (Ref. Goldberg, R.J. 1994. Weed Technology 6:647).

5) Los efectos perjudiciales para la salud causados por la ingeniería genética continuaran eternamente. 

Al contrario que la contaminaci6n química o nuclear, los efectos de la poluci6n genética nunca podrán ser eliminados, pasando los errores genéticos a todas las generaciones futuras de una especie.

6) Ordenamiento legal insuficiente e inadecuado.

Las compañías de biotecnologia alegan que los órganos reguladores del gobierno protegerán a los consumidores. Sin embargo los casos mencionados antes (DDT, Talidomida, L-Triptófano etc.) fueron aprobados oficialmente con trágicos resultados. Recientemente investigadores americanos encontraron que el 80% de la leche en los supermercados contenía restos de medicamentos, antibióticos ilegales y hormonas, incluyendo la hormona genéticamente manipu-lada del crecimiento bovino (responsable de la muerte de las vacas por una extraña enfermedad muscular).
Los hechos demuestran que los responsables del gobierno no están protegiendo al publico, al no informarlo adecuadamente y al no tomar medidas de mayor rigurosidad en el control de los alimentos. (Ref. Epstein, S.S. 1996. Int. Jour. Health Services, 26:173).

7) Preocupaciones éticas. 

La transferencia de genes animales a plantas plantea importantes problemas éticos a vegetarianos y a grupos religiosos. Puede también implicar experimentos con animales inaceptables para muchas personas.

8) La transferencia genética entre especies y la competencia de nuevas especies dañaría el medio ambiente.

Al introducirse nueva información genética en plantas, bacteria, insectos u otros animales, esta puede fácilmente viajar a organismos relacionados, a través de procesos como la polinización cruzada. Este proceso ha creado ya “supermalezas”.
Las actuales especies también pueden ser desplazadas del ecosistema con efectos desastrosos, tal corno sucedió con la Klebsiella, bacteria del suelo geneticamente manipulada. Los cultivos están siendo modificados ahora para producir sus propios pesticidas. Esto provocara la rápida aparición de insectos resistentes y conducirá a la destrucci6n excesiva de insectos útiles y organismos del suelo. Además, el pesticida producido por la planta puede ser dañino para la salud de los consumidores. (Ref.: Union of Concerned Scientists. 1994 Gene exchange, 5:68. Mikkelsen, T.P. et al. 1996 Nature 380:31. Skogsmyr, 1. 1994. Theoretical and Applied Genetics. 88:770. Hama, H. Et al. 1992. Applied Entomology & Zoology. 27:355).

9) Seguridad inadecuada en las instalaciones de investigación.

En la mayor parte de los países de la Unión Europea, los institutos de investigación tienen escasa protección para impedir que los organismos experimentales, genéticamente manipulados, no escapen. Por ejemplo, las semillas pueden ser transportadas por el viento o por pájaros rápidamente. No es posible para nadie, ya sea un país o un territorio, aislarse de los efectos potencialmente desastrosos de la manipulación genética.

UNA AMENAZA MUNDIAL PARA LA ALIMENTACION DE LA HUMANIDAD

La introducción de alimentos genéticamente manipulados equivale a un peligroso experimento internacional de las grandes multinacionales de la biotecnología que controlan importantes segmentos del abastecimiento mundial de alimentos, empresas de semillas y otros aspectos de la cadena de distribución alimenticia. Esta previsto que mis de un centenar de alimentos transgénicos serán comercializados en Estados Unidos antes del año 2000. Se está anteponiendo la ganancia a corto plazo a la salud y seguridad de toda la población.

Esto podría resultar en muchos problemas imprevisibles e irreversibles que lleven a una carestía de alimentos y amenazas a gran escala para la salud.

No hay justificación científica lógica para repentinamente transformar casi todos los alimentos por medio de manipulaciones genéticas irreversibles.
La estructura genética natural de las plantas ha estado alimentando durante milenios a la humanidad. Alterar e1 c6digo genético de los alimentos es una temeridad e irresponsabilidad, una arrogancia científica que supone una seria amenaza para la vida. Fácilmente se podría destruir el delicado equilibrio entre nuestra fisiología y los alimentos que comemos, además del equilibrio del ecosistema como mencionamos anteriormente.

Existe ya una enorme justificación científica para una prohibición inmediata de todos los organismos genéticamente modificados con el objeto de preservar nuestra salud. 

Los alimentos genéticamente manipulados están siendo introducidos sin tener en cuenta la salud; sin embargo sus posibles efectos dañinos son irreversibles. Incluso con la actual investigación está bastante claro que la prohibición de alimentos genéticamente manipulados y una moratoria sobre la distribuci6n de organismos genéticamente manipulados es esencial para proteger la salud. Debe exigirse a las autoridades que se encargan de ejercer los mecanismos de control, que realicen su trabajo sin ceder ante los imperativos comerciales y políticos. Puesto que los países de Europa ya están prohibiendo esta clase de productos, es muy probable que estas compai1ias busquen mercado en países más “permeables” como los sudamericanos, dada la predominante falta de información sobre el tema. Entretanto debe exigirse el etiquetado de todos los alimentos que contengan algún ingrediente transgénico.

 

Un etiquetado completo y claro permitirá
a los consumidores escoger lo que comen.
También ayudar a los científicos a encontrar la fuente de los problemas que se originen en estos alimentos.

Referencias: ” Genetic Engineering, the Hazards; Vedic Engineering, the Solutions” por el Dr. John Fagan, Ph.D. Biologia Molecular. Investigador en genética.

por Dr. Germán Martina

Espacio de Publicidad

Relacionados